¿Qué podemos esperar los trabajadores de las elecciones?

El próximo domingo 27 se desarrollan las elecciones municipales en Uruguay donde se elegirán los intendentes de cada uno de los 19 Departamentos y los alcaldes de las distintas localidades y barrios.

La candidata de derecha por Montevideo, Laura Raffo, cuenta con el apoyo del partido militar de Cabildo Abierto, del partido Colorado y el partido Nacional. Todos ellos forman parte de una coalición autodenominada multicolor y Raffo en la capital es su representante.

Poco ha podido prometer Raffo para embaucar a los votantes, ya que el gobierno de la Coalición derechista está descargando un duro ajuste que recorta los salarios y los derechos de los trabajadores y jubilados. Sus medidas aumentan la desocupación y los sectores humildes se ven obligados a recurrir a las ollas populares.

Es que estos socios de derecha, hoy en el gobierno, son los representantes directos de las grandes patronales, de las multinacionales, los poderosos y los imperialistas.

La Ley de Urgente Consideración (LUC), dejó muy pronto al desnudo que no favorecía a los trabajadores y por ello la mantuvieron escondida hasta luego de la victoria electoral. La LUC es un drástico recorte que afecta a la clase trabajadora, que restringe el derecho de huelga, aumenta la represión policial, golpea la educación pública y que en momentos de pandemia del covid-19 ataca y desmantela la Salud Pública para que los privados hagan más negocios a costa de nuestra salud y nuestras vidas.

En el tema Derechos Humanos ha mostrado en los hechos su acuerdo con la Ley de Caducidad. El gobierno, en el primer tema importante como era el desafuero de Manini Ríos para que concurra a la justicia, pateó la decisión hacia adelante y tanto el Partido Nacional y la aplastante mayoría de la Coalición anunció que no lo votará, favoreciendo, una vez más, la impunidad y el encubrimiento de los crímenes de la dictadura al no dejar que actúe la justicia.

Un doble discurso sobre el ahorro en el Estado

El gobierno viene aplicando en nombre del ahorro en el sector público, un recorte de salarios que se aplica tanto a los trabajadores del Estado, y también alienta que esa rebaja la apliquen las patronales privadas. Sin embargo los altos cargos en el Estado han recibido un enorme aumento sueldos, como por ejemplo los directores de las Empresas Públicas que pasaron de cobrar 120 mil pesos a más 230 mil por mes. A lo anterior se suma la continuidad en el pago puntual de miles de millones de dólares de Deuda Externa a los usureros internacionales. Por eso tiene un doble y discurso, una doble política, recorte a los trabajadores, aumentos para los sectores más ricos. Y esto no podía ser de otra manera, gobierno y candidatos de la derecha en todo el Uruguay representan a la gran patronal, los grandes estancieros y el gran capital.

El Frente Amplio y los trabajadores

Sabemos que en Montevideo, Canelones y también en muchos otros departamentos, la mayoría de los trabajadores votará a los candidatos del FA como manera de darle la espalda y rechazar a los candidatos del ajuste de la derecha, que despiertan justa rabia frente a los recortes, los despidos, los acomodos y la mayor represión, como ya lo viene realizando Lacalle Pou desde el gobierno nacional.

Desde Izquierda Socialista de los Trabajadores (IST), somos muy respetuosos de la decisión que tomarán decenas de miles de compañeros con los cuales nos encontramos en las luchas en forma cotidiana contra la LUC, los recortes, los despidos y contra la impunidad.

Pero de la misma manera que respetamos profundamente esa decisión queremos ser honestos y decirles nuestro pensamiento y nuestra posición, aunque seamos hoy una muy pequeña minoría.

Como todos saben, el triunfo de la derecha en el gobierno nacional no se debió tanto a sus méritos, sino a políticas que aplicaba el FA desde hace años.

Por poner algunos ejemplos, los problemas con Minerva en el Frigorífico Canelones, en el Frigorífico Carrasco y el PUL en Cerro Largo, ya se vivían bajo gobiernos frenteamplistas, ya que los dirigentes del FA más allá de las palabras, no buscaron solucionar de fondo la problemática.

Los cierres de Fripur en Montevideo, Fanapel en Juan Lacaze, (Colonia), el cierre de la industria láctea Ecolat en Nueva Helvecia, la liquidación de curtiembres como Zenda, donde miles quedaron sin trabajo, se dieron bajo gobiernos del FA. También fue bajo sus gobiernos que aumentó la precarización del empleo con las tercerizaciones en el sector público y con la Ley de Riego se privatizó parte del agua.

El propio Manini Ríos, ese defensor a ultranza de los violadores de derechos humanos que hoy forma el partido militar, fue comandante en Jefe bajo los gobiernos frentistas, que se negaron a anular la Ley de Impunidad. Los familiares de Detenidos y Desaparecidos se retiraron de comisiones y protestaron varias veces, ante la impunidad que siguió campeando y se mantuvo en 15 años de gobiernos llamados “progresistas”.

Por eso desde IST, respetando la decisión que tomes el domingo, no vamos a acompañar a los candidatos del FA. No son estos dirigentes ningún resguardo contra la derecha. Por el contrario, se autodefinen “oposición responsable” y en vez de llamar a las calles para derrotar las políticas de gobierno, nos dicen que hay que esperar a 2024 a las próximas elecciones.

No existe hoy una alternativa electoral de las obreras y obreros

En estas elecciones municipales creemos humildemente, que no hay un partido que defienda los intereses de las obreras y obreros, que se plante contra el capital y los poderosos. Por eso nosotros proponemos anular el voto, en la perspectiva de construir un verdadero partido obrero y socialista cuya actuación fundamental y su construcción sea junto a luchas cotidianas de los trabajadores, los jubilados y los estudiantes.

No habrá cambios de fondo con las elecciones, no habrá soluciones para los más humildes, no habrá cambios para parar el flagelo que significa la violencia contra la mujer, no habrá solución ni para los despidos y continuarán las rebajas de salarios.

Para cambiar esta situación debemos tomar las riendas y el poder los trabajadores, cambiar este sistema capitalista e instaurar un Estado Obrero que luche por el socialismo a nivel mundial.

Para esto, para que el capitalismo no nos lleve a la barbarie y pelear por un Estado Obrero, donde gobiernen realmente los trabajadores, necesitamos construir un partido totalmente diferente a los actuales.

Un partido donde los que estén al frente, en su dirección sean los trabajadores. Necesitamos poner manos a la obra en este gran desafío, en esta tarea de poner en pie un partido de las obreras y obreros, un partido sin patrones, sin generales “patriotas”, sin burócratas sindicales. A esta construcción, en medio de las luchas que nos van a seguir encontrando es a la que te llamamos a sumarte.