Una ofensiva contra los trabajadores
La ofensiva imperialista tiene, en última instancia, un objetivo fundamental: reventar a la clase obrera, a los trabajadores, para aumentar la explotación y el saqueo. Para ello necesita la “colaboración” de los gobiernos nacionales. Quiere aumentar la precarización, rebajar salarios, despedir en masa, aumentar la edad para jubilarnos y borrar derechos laborales…










