Coronavirus, barbarie capitalista y la necesidad del Socialismo

Desde el inicio de sus elaboraciones, Karl Marx realizó un estudio profundo del sistema capitalista, sus injusticias y sus crisis económicas que son descargadas en forma recurrente sobre la clase trabajadora.

Escrito por Heber

En el Manifiesto Comunista expuso de forma categórica que “la historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestro días, es la historia de la lucha de clases”. Y añadió que “ la moderna sociedad burguesa -capitalista- que ha salido de entre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido las contradicciones de clase (…) Toda la sociedad -afirma-, va dividiéndose cada vez más en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases, que se enfrentan directamente: la burguesía y el proletariado.”

Los gobiernos bajo el capitalismo

Para Marx y los revolucionarios “el gobierno del Estado moderno no es más que la junta que administra los negocios comunes de la clase burguesa”. Por ello, vemos hoy aplicar a los gobiernos del mundo entero, recetas muy parecidas frente a la pandemia y la crisis económica, cuyas consecuencias de falta de trabajo y miseria siempre la pagamos los trabajadores y sectores humildes.

El lucro en la salud se ha puesto al rojo vivo bajo esta pandemia. Por un lado, todos los gobiernos del mundo quieren evitar detener la máquina de sus ganancias así eso cobre millones de vidas humanas. La pandemia tendría solución más pronto si todo el saber científico dejase de girar alrededor del lucro y los intereses de las diferentes multinacionales y gobiernos, y se produjera de conjunto los conocimientos y las vacunas.

Pero bajo el capital está primero la ganancia, y los laboratorios especulan en cual se enriquece más. Con la ley de patentes impiden fabricar vacunas a otros países y así la pelea por acumular más ganancias se transforma en millones muertos, asesinados por el capitalismo y su sed de ganancia.

Lo mismo sucede con las medidas para evitar contagios. Cuando de manera obligada, los gobiernos bajan la movilidad o aplican cuarentenas, los que pagan son la clase trabajadora, las centenas de miles sin Seguridad Social, sectores de la clase media y los más humildes que fueron arrastrados a los asentamientos.

No hay salida bajo el capitalismo. La salud se transformó en un lucro donde la mejor atención la tienen los más ricos, y así en todos los ordenes de la vida.

La pelea solo económica de los trabajadores para sostener el nivel de vida es insuficiente, porque hasta las más mínimas conquistas son arrancadas en tiempos de crisis capitalista.

Sin Socialismo no hay solución

Bajo el capitalismo estamos siendo arrastrados hacia la barbarie, hacia la muerte, las guerras, el hambre y el desempleo. El socialismo mundial es la única alternativa para los trabajadores y las clases empobrecidas, o sea para la mayoría de la humanidad. Pero el capitalismo aunque se pudre ante nuestros ojos mientras nos aplasta, no caerá solo. Ningún partido que gobierne bajo el capitalismo, con estas instituciones corruptas ya perimidas, dará alguna solución. Al capitalismo hay que tirarlo abajo y la clase obrera sigue siendo quien tiene esa tarea por delante.

La lucha sindical no basta. La lucha parcial por nuestras necesidades inmediatas es valida en la medida que la unamos a la lucha política de fondo, a enseñar a los trabajadores que deben saber de política y que deben organizarse en un partido de su clase, que encabece una enorme lucha revolucionaria para tirar abajo el capitalismo y sobre sus escombros establecer un gobierno de los trabajadores, edificando un Estado Obrero como parte de la lucha por el socialismo a nivel mundial.