La lucha por el 6% y por una educación pública y gratuita

Escrito por Federico

Desde nuestra prensa Rebelión, los estudiantes de IST hemos venido denunciando la falta de presupuesto educativo y la cada vez más profunda mercantilización de la enseñanza. Las políticas aplicadas en estos años en la Universidad, con la llamada “Segunda reforma”, tienen origen en el denominado Plan Bolonia, un acuerdo entre las principales potencias, que en 1999 firmaron varios ministros de educación de la Unión Europea, con el objetivo de convertir la educación pública en una educación al servicio del mercado y los empresarios. La versión hermana de este proyecto para Latinoamérica, es el Proyecto Tunning, que va en la misma lógica.

Por un lado, buscan generar mano de obra profesional barata con el acortamiento de carreras – como en psicología que pasamos de 5 a 4 años, la rebaja de contenidos y la proliferación de tecnicaturas cortas-, y por otro privatizar el conocimiento, pasando lo que antes era parte de la formación, a posgrados pagos. De esta forma, solo podrán llegar a una mejor formación, aquellos que puedan pagarla, mientras que la inmensa mayoría solo accederá a determinados contenidos más básicos.

Cada vez con más frecuencia, vemos como la Universidad realiza convenios con empresas que financian proyectos de investigación, o que brindan “servicios”, siendo el polémico acuerdo con Google, el más reciente. Pero también está el conocido acuerdo con el Banco Santander, o con la ORT y otras Universidades privadas. Cada vez más carreras se amoldan a lo que necesitan las empresas extranjeras –como sucede en la UTEC, ¡donde los empresarios incluso tienen representación en el Cogobierno!-

Como consecuencia de estas políticas, y mientras nos hablan de las “bondades de la reforma”, proliferan las pruebas y exámenes de múltiple opción, los estudiantes seguimos sin poder entrar a clase por los cupos, por la falta de salones, por la falta de docentes, o porque ni siquiera se nos brindan franjas horarias que nos permitan asistir a las clases, lo que deja afuera de muchas materias y prácticos a miles de trabajadores que estudiamos.

La movilización es el camino

El 17 de junio pasado, la FEUU convocó un paro estudiantil que saludamos y del cual participamos activamente convocando al mismo y marchando junto a todos los estudiantes, donde participaron además los gremios de AFFUR, ADUR y ADES. Miles protestamos por esta situación que estamos sufriendo los estudiantes y también los trabajadores. El paro mostró que hay disposición a la lucha y que es posible y necesario unificarnos con el resto de los gremios y sindicatos.

Pero para conquistar el 6% ahora para ANEP-UDELAR, no será suficiente con paros aislados y sin continuidad, o luchando por separado en cada facultad. Más cuando el gobierno se muestra duro en sus pautas económicas. No podemos dejar pasar el tiempo, cuando estamos a pocos meses de que se vote el presupuesto. Hay que preparar una gran pelea.

Para ello, los estudiantes de IST sostenemos que se deben impulsar asambleas masivas en todas las facultades y centros de estudio, para ver como llevamos esta discusión a todas las clases y al conjunto de los estudiantes, para hacer del gremio una gran herramienta de lucha, donde los estudiantes resolvamos democráticamente cada paso a dar, y un plan de lucha hasta conquistar el 6% ahora, y para poder dar una pelea a fondo contra el Plan Blonia/Tunning que mercantiliza nuestra enseñanza pública y rebaja la calidad educativa, unificando la pelea con los funcionarios y con el resto de los gremios de primaria y secundaria, y con la lucha general de los trabajadores.

– ¡Por el 6% para la educación, ahora!

– ¡No a la mercantilización de la educación!

– ¡No al Plan Bolonia y la participación de empresas en las universidades!

– ¡Por la defensa de la autonomía y el cogobierno!

– ¡Contra la Segunda Contrarreforma!

– ¡Por mayores sueldos para docentes y funcionarios, y una infraestructura adecuada!

-¡Que la FEUU convoque asambleas por facultades y se decida un plan de lucha!