Un acuerdo contra los trabajadores

Gobierno y Burocracia sindical, firman recorte del derecho de huelga con UPM

El gobierno del FA y los máximos dirigentes del PIT-CNT, firmaron un acuerdo con la multinacional UPM. En el documento se acuerda, además de los beneficios ya otorgados por este gobierno como no pagar impuestos, construirles las rutas, puentes y vías férreas que la multinacional exigió y que se pagan con dineros públicos, ahora se dio un nuevo salto en la entrega. Se pactó y se firmó el recorte del derecho de huelga de los futuros obreros que trabajarán en UPM.

Óscar Andrade, dirigente del Sunca e integrante del partido Comunista, en el mes de abril consultado por canal 10 afirmaba “que la paz sindical no se puede pactar entre el gobierno y la empresa UPM”. (1) Sin embargo el pasado 12 de setiembre, el mismo Andrade terminó aplaudiendo junto con la Cámaras Empresariales y el gobierno, la firma de un documento que le garantiza la “instalación de la nueva Planta de Celulosa de UPM en la Zona Franca” y en su punto VI pactaron la “No adopción de medidas por las partes que afecten la regularidad del trabajo o el normal desarrollo de las actividades en la Obra, antes de haber finalizado total y formalmente todas las instancias de conciliación y mediación previstas.” (2)

De esta manera se condiciona a los obreros a que antes de llevar adelante un paro u otra medida de lucha, se desarrollen una serie de reuniones que le permitirán a los empresarios prepararse y dilatar en el tiempo el conflicto, cosa que termina debilitando la pelea de los trabajadores.

Por otra parte estos dirigentes sindicales firmaron un acuerdo antes de que haya obreros en la obra y antes de que la empresa haya comenzado la construcción de la planta. Este es un hecho muy grave donde la burocracia sindical avasalla el derecho democrático  de los trabajadores a decidir y realizar un paro de forma efectiva contra la patronal. Lo que decidan los futuros trabajadores estará atado a estas cláusulas que recortan claramente el derecho de huelga.

La “paz social” para los patrones significa más penurias para los trabajadores

Esta cláusula de “paz social” viene beneficiando a las patronales y ejemplo de esto son los convenios donde ya se ha incluido, cuyo objetivo es dejar atados de pies y manos a los obreros cuando necesiten salir a luchar.  Los únicos beneficiados por estas cláusulas son los patrones, que de esta manera logran dilatar los conflictos en el tiempo y debilitarlos. Y peor aún, luego de hacer grandes negocios estas empresas aprovechan para irse del país y dejarnos en la calle y sin trabajo. A fines de agosto la multinacional Sherwin-Williams, en medio del “diálogo”, cerró su planta de producción dejando a 70 familias sin su sustento. Pasó lo mismo en Ecolat, con Fanapel, con Fripur, en La Spezia y muchas otras. Mientras los patrones nos hacen el verso en interminables reuniones, por otro lado vacían las cuentas bancarias, luego nos dicen que se fundieron y nos dejan en la calle.

El gobierno del FA lleva adelante medidas económicas que hacen que los patrones estén de fiesta y sigan embolsando millones. La  burocracia sindical, atada a este gobierno, entrega nuestros derechos e impide que los trabajadores decidamos democráticamente. Debemos repudiar el documento firmado y exigir que el PIT- CNT retire su firma de él. Hay que exigirles que de inmediato rompan la conciliación con el gobierno, y convoquen a un paro general con asambleas en todos los lugares de trabajo, donde se discuta y se vote un plan de lucha que unifique los conflictos y todos los reclamos.

Desde abajo, en las fábricas, escuelas, liceos, y desde los conflictos en curso, además de levantar la exigencia, es necesario organizarnos y comenzar a construir una dirección sindical alternativa que quiera luchar en serio contra el gobierno y los patrones.