El pasado 27 de enero se firmó un convenio en la Torre Ejecutiva, donde estuvieron presentes el presidente Yamandú Orsi, la Ministra de Defensa Nacional (MDN) Sandra Lazo, el presidente del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) Jaime Saavedra y el comandante en jefe del Ejército Mario Stevenazzi. Ese convenio habilitó a las FFAA a “trabajar” con jóvenes en conflicto con la ley, los mismos accederían a talleres de capacitación del MDN.

El jefe del Ejército afirmó a la prensa que los talleres serán desde “tocar en una banda, carpintería, mantenimiento, distintas instancias que tiene el Ejército”. La primera pregunta que surge frente a este convenio es, cómo en un país donde las FFAA siguen negando haber cometido crímenes de lesa humanidad, siguen ocultando el paradero de los desaparecidos, torturados y asesinados bajo la última dictadura (1973/85), ahora se les quiere confiar la educación de una considerable cantidad de adolescentes y jóvenes. Esa tarea le es propia a la educación pública, al INAU y hasta al propio INISA, ¡pero claro! con el enorme desmantelamiento y bajo presupuesto que vienen sufriendo todas las ramas de la enseñanza el gobierno opta por otro camino.

Las familias de donde provienen la enorme mayoría de jóvenes en conflicto con la ley, saben muy bien lo que es la violencia policial y militar. La enorme mayoría son testigos de los horrores que se vive en las bocas de drogas, donde muchas veces son reclutados sin opción a elegir una salida diferente. Gran parte de ellos terminan en INISA o en la cárcel, donde también en ocasiones se encuentran sus familiares. Se trata de generaciones enteras envueltas en ese círculo de pobreza, miseria y callejón sin salida.

Muchos no conocen lo que es vivir en una vivienda con agua, luz, con comida todo los días y ropa, estos jóvenes son parte de los condenados por el estado capitalista, a algunos incluso los expulsó y condenó a sobrevivir en las calles y plazas. Ellos son parte de muchas familias y personas a las que se les carga sus pocas pertenencias en camiones, para sacarlos de las avenidas y así esconderlos del turismo o de los espectáculos públicos de Carnaval en verano, y llevarlos a los barrios para pobres como Casavalle.

Marginados, sometidos y formados en una educación desmantelada, para niños y jóvenes pobres, ahora el gobierno de Orsi y el FA, usando el viejo dicho “te meto de milico así te vas enderezar”, les destinó el “Ejército”. Al mismo tiempo con este convenio, le devuelve el favor a Cabildo Abierto por los votos en el parlamento, cumpliendo así con una vieja aspiración del ultraderechista y pro golpista Manini Ríos, que ya en el año 2016 proponía que las FFAA brindaran “… una educación cívica, prepararlos en valores, darles cierta disciplina, normas de higiene, …”. Vergonzosamente la dirigencia frenteamplista se ha corrido tan a la derecha, que no tienen problema en transar a cara descubierta con los milicos, tomando medidas nefastas y reaccionarias, típicas de cualquier gobierno de derecha, sin generar ninguna salida real a los problemas sociales y la miseria.

Desde IST saludamos la declaración de la Federación Uruguaya de Magisterio – Trabajadores de Educación Primaria (FUM-TEP) y el Sindicato de Docentes de Formación en Educación (SIDFE) rechazando de plano el convenio firmado entre INISA y el Ministerio de Defensa. El camino debe ser ese, los trabajadores de la educación debemos rechazar esta aberración de que los militares sean ahora docentes o educadores. Pero para derrotar este convenio es necesario dar un paso más, convocar a grandes movilizaciones camino a un paro general y una gran lucha para que el gobierno del FA anule ya este convenio.