Izquierda Socialista de los Trabajadores entrevistó a Rafael Fernández candidato del Partido de los Trabajadores

IST. ¿Qué modelos de país están en discusión en esta elección?

R.F. -Para el Partido de los Trabajadores la elección se produce en un momento de inflexión en la situación económica, como consecuencia de la crisis capitalista internacional. El FMI exige un ajustazo, que van a aplicar tanto Tabaré Vázquez como Lacalle-Bordaberry, se se diera un triunfo de la derecha. Se trata de dos variantes de defensa del gran capital y de sometimiento al imperialismo, por ello no hay dos modelos en juego en la elección.
En la elección nos hemos esforzado por colocar una plataforma obrera que de respuesta al ajustazo. En particular, la lucha por un salario mínimo de $ 28.000; la eliminación del impuesto al salario; la defensa de los derechos jubilatorios (no al aumento de la edad de retiro) y la mejora de los mismos, comenzando por la estatización total de la seguridad social (expropiar las AFAPs); y la oposición a la privatización de la educación que con variantes defienden los principales candidatos. Esta plataforma está colocada en una perspectiva de lucha por un gobierno de trabajadores, que rompa con el FMI, declare el no pago de la deuda externa, estatice los bancos sin pago y bajo control de los trabajadores, e impulse la unidad socialista de América Latina. En esta perspectiva obrera y socialista debemos militar para reconstruir la izquierda sobre nuevas bases.

IST. ¿no votar al FA es hacer el juego a la derecha?

R.F. – Al contrario, el FA es el que le hace el juego a la derecha. Esto se ha visto tanto desde el punto de vista de la política económica (el FA es aplaudido por los banqueros) como de los derechos humanos (le dieron la espalda a la lucha por el juicio y castigo a los torturadores y asesinos) y también en la cuestión educativa (donde el FA impulsó acuerdos multipartidarios contra los docentes). Lo que está cuestionado es la política de subordinación de la clase obrera a los representantes de las grandes empresas y los bancos, que es lo que corporiza el Frente Amplio. Es un frente de colaboración de clases, donde los partidos de izquierda que dicen representar a los obreros son el furgón de cola de los Tabaré Vázquez y Astori. Al punto que el Partido Comunista fue el que defendió la candidatura de Vázquez en el Congreso del FA. La defensa de esta estrategia de colaboración de clases ha llevado al PCU a imponer decretazos contra el derecho de huelga («esencialidad») desde la Intendencia montevideana y el ministerio de Salud Pública.
Los dirigentes del Frente Amplio se han entrelazado con los intereses del gran capital. Están vinculados a grandes empresas como Fripur, Buquebus, Aratirí, y hasta con la embajada norteamericana. Es necesario reconstruir la izquierda, porque el Frente Amplio se ha jubilado de la lucha popular, le da la espalda. Necesitamos militar por un nuevo comienzo, para la izquierda y el movimiento obrero, convocando a ello a los trabajadores y jóvenes, muchos de los cuales todavía votarán al Frente Amplio pero al calor de las luchas populares van a ir agotando la experiencia y sacando todas las conclusiones políticas.

IST. ¿Por qué los trabajadores y estudiantes deben votar la lista 1917?

R.F. -En primer lugar porque es votar por un programa obrero y socialista. La campaña por un «nuevo comienzo para la izquierda» tiene validez más allá de octubre. Si lográramos conquistar una banca parlamentaria estaría al servicio de esa perspectiva, y de impulsar la movilización popular contra el ajustazo del FMI que intentará imponer el próximo gobierno.
Votar la lista 1917 es reforzar a la izquierda que se basa en la independencia política del movimiento obrero, que lucha por un gobierno de trabajadores, y no por gobiernos de «unidad» con sectores burgueses «nacionalistas», como proclaman compañeros de izquierda que no están en el Frente Amplio pero que pugnan por reconstruir la izquierda una vez más sobre una base «policlasista», esto es, donde la clase obrera posterga la lucha por su propio gobierno y por el socialismo, en función de alianzas con otras clases sociales. El agotamiento de los gobiernos «nacionalistas» y «bolivarianos» exige sacar todas las conclusiones: a esos gobiernos se los debe superar por izquierda, luchando por un gobierno de trabajadores, de lo contrario la propia crisis va a conducir a un reagrupamiento de la derecha.
Invitamos a todos los compañeros a sumarse en el tramo final a la campaña del PT por un nuevo comienzo para la izquierda y el movimiento obrero. Agradecemos a los compañeros de la I.S.T. su llamado público a votar la lista 1917, así como esta nota en su nuevo sitio web, cuya aparición aprovechamos para saludar.