Desempleo: no todo es culpa de la pandemia

La pandemia nos tomó por sorpresa afectando todas nuestras actividades, trabajo, educación, vida social, cultural, etc. Si observamos los datos del INE vemos que en los tres últimos años el desempleo ha estado en un promedio del 10%, pero si miramos las tasas de desempleo de años anteriores a la pandemia vemos que los números no eran demasiado diferentes, porque el problema del desempleo y la pobreza ya viene de gobiernos anteriores Lo que sucede es que ahora se agudizaron de forma alarmante y lo que podemos esperar para el futuro no es nada alentador.

Escrito por Jenni

Ya llevamos más de un año en pandemia y en vez de encontrar soluciones, los problemas se han ido agravando cada vez más. En algunos artículos periodísticos y otras publicaciones se puede leer: “la pandemia provocó la pérdida de miles de empleos…”, ¿no será tiempo de dejar de echarle la culpa de todo a la pandemia y buscar a los verdaderos culpables de esta situación catastrófica? El problema radica en el sistema económico y político en el cual nos encontramos inmersos, un sistema egoísta y perverso cuyo mandato es que cada uno defienda su chacrita y sus intereses y en el cual los grandes capitalistas en vez de perder han ido ganando cada vez más, sacando rédito de la situación de pandemia.

En Uruguay tenemos un gobierno para el cual es más importante cumplir con la meta fiscal de disminuir el déficit y pagar la deuda externa que generar empleos de buena calidad y terminar con el hambre y la pobreza de tantos uruguayos y uruguayas. Desde marzo de 2020 los empresarios han aumentado la especulación para no ver disminuidas sus ganancias: despidos masivos, envíos al seguro de paro, minimizar gastos a la hora de proveer elementos de seguridad y protección contra el covid, entre otras medidas. El gobierno a su vez genera unos pocos pseudo empleos a través de la precarización. Uno de tantos ejemplos se dio en Paysandú, con la no recontratación de ciento treinta funcionarios de un CAIF gestionado por la intendencia; en su lugar se otorgó la gestión y dirección del mismo a una ONG, otro tipo de formato para contratar empleados. Estas ONG´s tienen varios beneficios, como por ejemplo estar exoneradas de los aportes patronales.

Recientemente se lanzaron los llamados “Jornales Solidarios” para otorgar quince mil puestos de trabajo precario en las intendencias a quienes tuvieran la “suerte” de salir sorteados. Como dijo el doctor en Sociología y Ciencias Políticas Alejandro Noboa, es una forma de “otorgar algo y publicitar mucho”. En definitiva, mucho ruido y pocas nueces.

Para estos puestos de doce jornales por 12.500 pesos durante solo seis meses, se inscribieron más de doscientas cincuenta mil personas, de las cuales el sesenta por ciento son mujeres. Esto nos hace confirmar algunas cosas que desde IST ya veníamos denunciando: por un lado, el gran número de personas desempleadas, la gran cantidad de personas que no tienen ningún ingreso, y por otro, nos hace preguntar: ¿Qué pasa con los 235.000 que no salieron sorteados? A su vez nos vuelve a dar idea de la poca voluntad de este gobierno autocomplaciente para terminar con el desempleo y el hambre. ¡¡Nosotros, como solución pronta y efectiva a estos problemas exigimos un plan de obras públicas con todos los derechos para trabajadores y trabajadoras y el no pago de la deuda externa!! Solo de esa manera se pueden generar empleos de calidad con salarios dignos. No es tiempo de ahorro, es tiempo de inversión pública.


* Uruguay está entre los tres países de América Latina y el Caribe con mayor desempleo entre los jóvenes. * En América Latina y el Caribe hay más de 25 millones de personas que buscan empleo y no lo consiguen. Sin embargo, según la OIT, este problema se acentúa en los jóvenes ya que la elevada tasa de desocupación de este grupo de personas triplica la tasa de desempleo de los adultos, y este ratio se ha mantenido igual en las últimas décadas. Asimismo, el informe “Panorama Laboral” de la OIT destaca que las mujeres jóvenes son las que presentan una mayor probabilidad de desocupación al compararlas frente a la situación de los hombres. (Diario El País – 31/1/2020).

* Según ONU Mujeres, las mujeres son las más afectadas por el aumento del desempleo, la pobreza y la sobrecarga de cuidados no remunerados.

* Las mujeres están perdiendo sus empleos a un ritmo mayor que los hombres.

* Luego de la pandemia quedarán en América Latina 118 millones de mujeres y niñas en la pobreza, según ONU Mujeres.

* Las mujeres y jóvenes, pese a ser los sectores más afectados por el desempleo generado a raíz de las malas decisiones tomadas para enfrentar la pandemia, tienen una participación minoritaria en la toma de esas decisiones.