
En el mes de enero se cumplieron 39 años del fallecimiento del revolucionario y dirigente trotskista argentino, Nahuel Moreno. Moreno se volcó a la construcción del Partido revolucionario mudándose a Villa Pobladora, a partir de donde junto con un puñado de compañeros intervinieron la huelga del Frigorífico Anglo-Ciabasa, iniciando el camino de la corriente que más tarde se definiría como morenismo, llegando a formar el MAS argentino y fundando la LIT-CI a nivel internacional para la lucha por el socialismo mundial.
A continuación dejamos algunos párrafos de una entrevista luego conocida como: Conversasiones con N. Moreno. Alentamos a todos los militantes sindicales y políticos a leer sus libros y aportes al marxismo.
Hablemos, entonces, de las perspectivas de la revolución
Si lo miramos desde el punto de vista de la dirección, la perspectiva no es muy halagüeña por ahora. No existe una gran dirección internacional, con influencia de masas, que se plantee la perspectiva de derrotar al imperialismo, principalmente el yanqui, apoyándose en el proletariado de los países más adelantados (…).
Si bien este aspecto es muy importante, lo decisivo es la gran lucha que vienen librando las masas contra el capitalismo y el imperialismo a nivel mundial. La madre de todo es si las masas luchan, lo que también da pie para probar direcciones y para ser muy optimista. Es decir, mientras haya lucha pueden surgir nuevas direcciones y ponerse a prueba. Es el proceso que yo veo; viejas direcciones en crisis, jóvenes dirigentes que surgen y pueden probarse en luchas incesantes (…).
Gunder Frank sostiene que es imposible triunfar contra fuerzas tan poderosas como el imperialismo y la burocracia con sus armas nucleares.
Para mí ésa es una visión externa de los procesos de la lucha de clases. Si Gunder Frank se refería a la necesidad de ganar al proletariado y las masas de los países adelantados, fundamentalmente Estados Unidos, para derrotar definitivamente al imperialismo y hacer la revolución, debo darle la razón. Mientras esto no ocurra el gobierno yanqui siempre tendrá la posibilidad de lanzar una bomba atómica sobre cualquier país donde el proletariado tome el poder; eso no se puede negar.
Gunder Frank es un magnífico intelectual revolucionario (…). Pero sostengo que su pesimismo parte de una visión externa, superficial, porque el cree que solo las masas de los países dependientes combaten al imperialismo. Olvida, por ejemplo, el rol del movimiento antibélico norteamericano en el triunfo de la revolución vietnamita. Fue un factor muy poderoso, a pesar de que el proletariado no participó masivamente. Opino que la clase obrera norteamericana va a ser una fuerza irresistible cuando se ponga en marcha, y que tarde o temprano lo hará (…).
La revolución en nuestros países aceleraría enormemente la crisis del imperialismo, además de empezar a solucionar los problemas más agudos de nuestros trabajadores.
Usted es, entonces, optimista con respecto a las perspectivas de la clase obrera norteamericana.
Soy marxista, me baso en un análisis científico. Si me demostraran que las masas trabajadoras de Estados Unidos van a tener una mejoría de su nivel de vida, sería un pesimista. Pero las leyes del capitalismo son inexorables, llevan a la burguesía, yanqui a explotar cada vez más a sus propios trabajadores, no sólo a los de los países dependientes.
Por eso no veo motivo para ser pesimista, o decir que las masas de los países adelantados no van a luchar. Y cuando lo hagan, cambiará toda la situación, porque las masas norteamericanas, cada vez que han entrado en lucha, han sido las más combativas del mundo. (…) si no luchan tal vez ni haga falta “apretar el botón”, sino que el imperialismo seguirá explotando a la humanidad por un par de siglos más bajo nuevas formas de barbarie y esclavitud. De todas maneras, insisto, la perspectiva más probable que veo es la opuesta(…)
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