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Ofensiva contrarrevolucionaria del imperialismo

Este nuevo primero de mayo se conmemora en medio de una profunda crisis económica, política y ambiental del sistema capitalista. Esa es la razón de fondo del agudo enfrentamiento entre la burguesía imperialista y todos los gobiernos capitalistas contra la clase obrera y los sectores populares a nivel mundial.

Quien encabeza este ataque es el imperialismo norteamericano, con Trump a la cabeza, que viene descargando una violenta ofensiva contra la clase obrera y los inmigrares de su propio país y la extiende sobre los trabajadores de todo el mundo. Los métodos utilizados para esa ofensiva son los ataques guerreristas, los asesinatos y la represión, combinados con el chantaje y la “negociación”.

Por medio de esos métodos intenta arrebatar el petróleo y el uranio en Irán e imponer un gobierno obsecuente. Trump, junto a su aliado, Benjamín Netanyahu, busca ampliar las fronteras del enclave sionista de Israel, para lo cual están cometiendo un genocidio contra pueblo palestino. Un exterminio de decenas de miles de seres humanos -hombres, niños y mujeres-, que ahora también extendió hacia el Líbano, para controlar política y militarmente el Medio Oriente. Por su parte, el carnicero de Vladimir Putin ocupa el territorio de Ucrania y hace ya 4 años que mantiene su ofensiva sangrienta sobre la población de ese país.

Esta política imperialista yanqui tuvo su expresión en América Latina con el bombardeo sobre Venezuela y el asedio al pueblo cubano. Con esto ha profundizado el ya duro sufrimiento de esos pueblos sometidos por gobiernos dictatoriales y pro-capitalistas, aumentado más la injerencia de EEUU sobre esos países y todos los regímenes políticos en Latinoamérica.

Los ataques del imperialismo no tienen en absoluto como fin la “libertad y la democracia”. Lo que pretende es hacer retroceder a la humanidad para aumentar sus ganancias y como amenazó Trump en Irán, si lo estiman necesario llevar a los pueblos «a la Edad de Piedra».

El objetivo central del imperialismo y sus ataques contrarrevolucionarios son profundizar el saqueo de los recursos naturales y hacernos volver atrás en las conquistas históricas de los trabajadores. De allí deriva la política de rebajar salarios, aumentar los ritmos de trabajo, robar las jubilaciones y eliminar, hasta en la ley, el derecho a las 8 horas; una conquista histórica que costó la sangre de clase trabajadora. Junto a lo anterior se llevan adelante miles de despidos, empujando a la miseria y la marginalidad lo que Marx denominó un “ejército de desocupados”. Existen hoy millones de personas sin trabajo en el mundo. Por ese camino e imponiendo un aún mayor aumento de la explotación pretenden superar de manera coyuntural, la crisis económica capitalista mundial.

El papel de los gobiernos frente a EEUU

Si bien hoy Javier Milei, presidente de Argentina, es por lejos el mayor y más cercano ejemplo de sometimiento a los dictados del FMI, Israel y sus amos norteamericanos -junto con el represor y violador de los DDHH de Bukele en El Salvador-, todos los gobiernos de nuestra región, incluidos los autodenominados “progresistas” -como Lula, Petro o Sheinbaum-, llevan adelante de una u otra manera políticas dictadas desde Whashington. Por eso los gobiernos capitalistas conducen de forma constante a leyes y planes económicos contrarios a los intereses de los obreros, estudiantes, jubilados y los más pobres. Y si bien pueden tener alguna “queja” discursiva contra Trump, se arrodillan ante él y los mandatos del FMI.

Uruguay no rompe sus ataduras

Si ayer los vasallos que le hacían los mandados al imperialismo eran los Lacalle, los Sanguinetti, los Manini Ríos y toda la coalición corrupta de la derecha, hoy quienes cumplen ese mismo papel son los dirigentes del FA en el gobierno. Aunque sea duro escucharlo para la enorme mayoría de los trabajadores, los dirigentes del FA desde sus cómodos sillones de gobierno, con sus altos sueldos y privilegios en los cargos parlamentarios, ministerios y embajadas, pasaron a ser los nuevos garantes de la entrega.

Ejemplo de ello es Gabriel Oddone, designado por el FA en el Ministerio de Economía. Oddone acaba de concurrir a las “reuniones de primavera” del FMI en Estados Unidos, para recibir las órdenes y planes elaborados en Washington. Es el FA hoy, que utilizando las leyes de Lacalle sube nuevamente los combustibles, lo que encarece todos los productos de primera necesidad, haciendo cada vez más difícil llegar a fin de mes.

Otro ejemplo, es la negativa constante de Yamandú Orsi de no querer reconocer -menos aún denunciar- el genocidio contra el pueblo palestino. Además de mantener intactas las relaciones con Israel, a pesar de los asesinatos cotidianos que lleva adelante el gobierno de Netanyahu.

Para cumplir con los planes imperialistas, el actual gobierno ha mantenido en general -con alguna excepción-, el aumento de edad para jubilarnos -que pasó bajo Lacalle de 60 a 65 años-. Siguen sin cambio las jubilaciones sumergidas y las AFAPs tendrán apenas un maquillaje, por lo que seguirán lucrando y existiendo la privatización de las jubilaciones. Al mismo tiempo, se han llenado la boca hablando de la pobreza infantil, pero Uruguay tiene 570mil pobres, más de medio millón de personas.

Junto a todo lo anterior, el gobierno sigue sosteniendo en la Educación Pública la llamada “transformación educativa” de Robert Silva. Ello significó que se continúa y profundiza la falta de docentes, el cierre de cursos y el bajísimo presupuesto educativo para toda la educación pública, que se encuentra muy lejos del 6+1% exigido por gremios y sindicatos.

El tema de los desaparecidos sigue en el tintero e incluso Orsi se reunió en la Suprema Corte por los torturadores, y violadores de DDHH de Domingo Arena y que ante la protesta de los organismos de DDHH y Familiares debió retroceder y quitar de la modificación del Código del Proceso Penal el texto que habilitaba el pedido de libertad anticipada para personas condenadas por delitos de lesa humanidad.

Trabajadores: despidos, tercerizaciones y robo de conquistas

El mantenimiento de la política económica que beneficia al gran capital, empuja a una situación de conjunto que agrava los sufrimientos de nuestra clase. En enero de 2025 la multinacional Yazaki, dejó mas de 1000 obreras sin trabajo. Y este año continúo la ola de despidos: la retirada de la estadounidense Verizon, dejo en la calle -de su call center tercerizado por Alorica- a 300 trabajadores. En Paysandú hay despidos y recurrentes envíos al Seguro de Paro en Paycueros, que pertenece al grupo internacional Sadesa, dirigida por Miguel Galperín, -hermano de Marcos Galperín CEO de Mercado Libre- que lleva cerca de 100 trabajadores despedidos. A eso se suma 70 trabajadoras y trabajadores despedidos por la estadounidense Oracle, han cerrado Alpa, la metalúrgica Sienz en Colonia y existen amenazas de despidos en el frigorífico propiedad de Marfrig. El ejemplo más crudo -del verdadero objetivo que tienen las tercerizaciones-, son el no cobro de sueldos, que se mantiene con las y los trabajadores tercerizados del MIDES.

La clase obrera y los estudiantes responden con luchas

La clase obrera mundial viene dando batallas contra estos violentos ataques. Solo mirando el continente americano, desde Estados Unidos, pasando por Argentina y Uruguay, los trabajadores venimos enfrentando una y otra vez toda la violenta represión e imposiciones por medio de la cuales nos quieren someter.

En Estados Unidos los enfrentamientos con la policía militarizada del ICE y la defensa de los inmigrantes, llevaron a huelgas, barricadas y una amplia organización extendida por la base en Minneapolis. La huelga triunfante -de mas de 40 días de quince mil enfermeras en Nueva York-, ha desatado huelgas similares en varios Estados. A ello se sumó la huelga de cuatro días de los docentes en San Francisco y las multitudinarias movilizaciones “No Kings” de millones contra Trump, siendo estos solo algunos ejemplos.

En Argentina a pesar de la violenta represión para intimidar y derrotar los conflictos, se suceden una y otra vez protestas y movilizaciones: de los jubilados, de los trabajadores de la salud Pública, de los obreros industriales, de la educación, de los desocupados y muchos otros.

En Brasil, funcionarios y estudiantes de más de 50 universidades luchan contra los recortes y miles de trabajadores se han venido movilizando contra la esclavizante “Escala 6×1” -6 días de trabajo y uno de descanso-, exigiendo la reducción de la jornada laboral.

Las luchas en Uruguay y la necesidad de una nueva dirección

En nuestro país desde hace meses realizan paros y se movilizan los trabajadores tercerizados del MIDES. Los trabajadores de Ancap están en conflicto por la Planta del Portland. Hubo movilizaciones de los trabajadores de PedidosYa, las maestras de primaria tienen definido un paro de 24 horas y múltiples luchas se desarrollan en defensa de la fuente de trabajo. Esto demuestra la disposición a pelear de las y los trabajadores.

El problema medular por el cual nos encontramos en luchas defensivas, son las direcciones políticas y sindicales. Los primeros sometidos y al servicio de la patronal y el gran capital. Los segundos, la burocracia sindical, no quiere luchar de forma consecuente y lo único que defiende son sus privilegios.

La máxima dirección de los sindicatos se ha burocratizado, solo pelean por mantener sus cargos, sus beneficios y están atornillados a sus sillones. Por ello tienen siempre como eje central la negociación y al diálogo permanente, la conciliación de clases, que ha significado un fracaso total para los intereses de la clase trabajadora.

Es por ello que desde IST y la LIT-CI llamamos a reagrupar fuerzas, a romper con la “izquierda” capitalista del FA y sus dirigentes acomodados. Llamamos a trabajadores, estudiantes y jubilados a sentar los cimientos para construir una nueva organización socialista y revolucionaria y una internacional que tenga como objetivo de fondo la batalla por liquidar al imperialismo e instaurar el gobierno de los trabajadores y el socialismo con democracia obrera en todo el mundo.

Por IST