Cien años de la teoría del imperialismo de Lenin: más vigente que nunca

La actualidad de la teoría del imperialismo de Lenin

Continuando con la serie sobre la Primera Guerra Mundial, presentamos un trabajo sobre el libro de Lenin “El imperialismo fase superior del capitalismo”, imprescindible para comprender las raíces económicas profundas del conflicto y también la realidad económica y política actual.

En dos años, el libro de Lenin, Imperialismo, fase superior del capitalismocompletará 100 años.¿Qué es lo que permaneció actual?  ¿Qué tendencias no se verificaron en los acontecimientos de los últimos 100 años?¿Qué partes del libro no sucedieron exactamente como Lenin previó?

Este artículo busca responder a estas cuestiones, al mismo tiempo en que busca explicar el presente: la situación del imperialismoa inicio delsiglo XXI. Cuatro noticias ordinarias muestran un mundo turbado, en vísperas de grandes acontecimientos de la lucha de clases mundial:

  1. La Suprema Corte de Nueva York decidió que Argentina debe pagar una deuda con los “fondos buitres” (especuladores norteamericanos). Argentina quedó imposibilitada de pagar la notoria “deuda externa” y renegoció las condiciones del pago. Los “buitres” no aceptaron y recurrieron a la justicia… ¡norteamericana!
  2.  
  3. La exposición de la Agencia para Refugiados de la ONU (ACNUR), de junio del 2014, informó que 51 millones de personasestánexiliadas en elmundo, debido a guerras, crisis y desastres “naturales”. Ya supera el número de exiliados de la Segunda Guerra Mundial.
  4. Murieron 1.922 personasen la guerra civil de Irak, en el mes de junio del 2014. Es un muerto cada 20 minutos, esto después de 11 años de ocupación norteamericana, para “pacificar”el país.
  5. La foto el “Abrazo Final”, de Taslima Akhter, muestra a una pareja de obreros textiles de Bangladesh, en el desastre donde murieron 1.138 obreros enterrados, el 24 de abril del 2013, en un colapso de un predio que alojaba a fábricas que producían en un régimen de tercerización, para grandes multinacionales de la moda mundial (Wal-Mart, Levi’s, Benetton, etc.). Estos obreros ganaban US$ 76 por mes, para vestir al jet-set de Europa y Estados Unidos. Son tercerizados de los tercerizados. Es el último eslabón de la “Cadena Global de Valor”.

En los albores del siglo XXI, el imperialismo mundial, liderado por Estados Unidos, desató una guerra social, simultánea con una guerra colonial, para recuperar las tasas de ganancias de las grandes corporaciones multinacionales. Asistimos, también, a una recolonización del planeta, en grados distintos, para subordinar y oprimir a 190 países para el enriquecimiento de 4 ó 5 potencias imperialistas.

Quedó atrás el paréntesis histórico, que comprendió los 40 años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, caracterizados por grandes conquistas de la revolución mundial: mejores condiciones de vida en Europa y países imperialistas (conocido como el “Estado de bienestar social”) y la conquista de la independencia nacional de buena parte de los países colonizados, como producto de revoluciones anticoloniales.

El imperialismo fue obligado a hacer estas concesiones con miedo de que la revolución mundial, después de la derrota del nazi-fascismo, venciese en toda Europa y se expandiese a todo el mundo, combinando la revolución social con las revoluciones de liberación nacional de los pueblos oprimidos de Africa, Asia y América Latina.

¿Sigue en vigencia la teoría del“Imperialismo” de Lenin?

Marx y Engels elaboraron la teoría marxista a partir de una contradicción central del sistema capitalista: la contradicción entre capital y trabajo. Para ellos, la opresión de los pueblos coloniales y semicoloniales se acabaría con el derrocamiento de la burguesía en los países más desarrollados de Europa, especialmente en Inglaterra. Por eso, la revolución de independencia nacional que hacía parte del programa marxista de la época.

Le tocó a Lenin, al formular la teoría del imperialismo, incorporar la lucha antiimperialista como parte fundamental de la revolución mundial. A partir de aquí, la revolución anticolonial y la lucha por la independencia nacional, seconvirtió envínculo de la revolución socialista internacional.

Para Lenin, la época imperialista es la época de los monopolios, asociados indisolublemente a la época de la opresión colonial, de la subordinación de los países pobres a los países imperialistas. Según esta teoría, la explotación capitalista camina juntocon la opresión colonial, reforzándose mutuamente.

Otra característica esencial y constitutiva de la teoría del imperialismo de Lenin es que esa explotación colonial, asociada con el parlamentarismo, permitió a la burguesía de los países centrales corromper a los líderes de la clase trabajadora.

En los momentos de crisis económicas y políticas, de grandes luchas revolucionarias, la burguesía llama a estas direcciones de los trabajadores para que gobiernen, llevando al pueblo a desmovilizarse, haciéndoles creer que es “su” gobierno el que está decidiendo.

En la actualidad, como producto de una situación objetivamente revolucionaria, se diseminó, en el mundo, estos gobiernos “progresistas”, desde Miterrand en Francia, Walesa en Polonia, Frente Sandinista en Nicaragua, Frente FarabundoMartí en El Salvador, el PT en Brasil, el peronismo en Argentina, Evo Morales en Bolivia, Chávezen Venezuela, y un largo etc. En Europa entera,la socialdemocracia asumió el gobierno al inicio del desmantelamiento del“Estado de Bienestar”.

En los últimos 100 años, surgieron muchos cuestionamientos a la teoría del Imperialismo de Lenin.

La más completa fue la formulación de Kautsky, que considerabala formación de las multinacionalescomo una armonización de la economía mundial y que podría llevar a una paz democrática y mejorías en las condiciones de vida de la clase trabajadora, generando un “superimperialismo”. El dominio del mundo por el imperialismo norteamericano y el“Estado de Bienestar Social” en Europa, que permitió los “30 años gloriosos” de 1945 a 1975, pareció dar la razón a Kautsky y desmontar la teoría deLenin, como una época de guerras, revoluciones y colonización.

Autores más actuales, a partir de la “globalización”, comenzaron a trabajar con la hipótesis del surgimiento de gobiernos supranacionales (por ejemplo, un gobierno europeo), apoyándoseen la tendencia de la mundialización de las empresas y de pérdida de la base nacionaly delfin de las fronteras delos Estados Nacionales. Otros autores afirman que el dominio colonial del planeta es cosa del pasado y que todos los países se convirtieronen independientes.

Otra opinión, bastante corriente en los medios intelectuales de izquierda, es que el imperialismo norteamericano está en declive y China, junto con los “países emergentes”, será la nueva superpotencia que sustituirá, en pocos años,la supremacía americana.

Todas estas visiones, partiendo de tendencias que existen en la realidad, olvidanlas contradicciones, absolutizan una tendencia como si fuese toda la realidad. Caen en el error que alertaba Lenin al inicio de Imperialismo…:

Para reflejar esa situación objetiva, no hay que tomar ejemplos y datos sueltos (dada la infinita complejidad de los fenómenos de la vida social; siempre se pueden encontrar los ejemplos y datos sueltos que se quiera, susceptibles de confirmar cualquier tesis), sino que es obligatorio tomar el conjunto de los datos sobre los fundamentos de la vida económica de todas las potencias beligerantes y del mundo entero”.[1]

Así, queremos partir del resumen que hizo Lenin de su teoría, para ver lo que fue verificado por los acontecimientos de los últimos 100 años y lo que se demostró equivocado, o que se afirmó de una manera diferente de lo que previó el autor:

“Si fuera necesario dar una definición, lo más breve posible, del imperialismo, deberíadecirse que el imperialismo es la fase monopolista del capitalismo. (…) Cinco rasgos fundamentales, a saber: 1) la concentración de la producción y del capital llega hasta un grado tan elevado de desarrollo que crea los monopolios, los cuales desempeñan un papel decisivo en la vida económica; 2) la fusión del capital bancario con el industrial y la creación, en el terreno de este “capital financiero”, de la oligarquía financiera; 3) la exportación de capitales, a diferencia de la exportación de mercancías, adquiere una importancia parti­cularmente grande; 4) se forman asociaciones internacionales monopolistas de capitalistas, las cuales se reparten el mundo, y 5) ha terminado el reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes”.[2]

Creemos que estas características se mantuvieron, con contra-tendencias, operando hasta el límite, sin alterar la calidad que determina la época imperialista como la última fase del capitalismo, de crisis, guerras y revoluciones”.

Los monopolios hoy

Lenin escribió: “Un buen día nos despertaremos, y ante nuestros ojos asombrados no habrá más que trusts y nos hallaremos en la necesidad de reemplazar los monopolios privados por los monopolios del Estado”.[3]

La caracterización fundamental del imperialismo, como la era de los monopolios, continuó verificándose en los últimos 100 años. Un estudio reciente, realizado por investigadores suizos[4], analizó 43 mil empresas multinacionales, de una base de datos que comprendió a 37 millones de empresas de todo el mundo. Este estudio concluyó que 147 corporaciones controlan el 40% de la riqueza mundial. El 75% de estas empresas son instituciones financieras (J.P. Morgan, Citigroup, Bank of America, Merril Lynch, Goldman Sachs, BlackRock, Barclays, Deustche Bank, BNP, HSBC, Credit Suisse, etc.).El peso de estas multinacionales es avasallador. De acuerdo con la UNCTAD, en el 2008, existían 82 mil empresas transnacionales, con un total de 820 mil filiales extranjeras. El producto bruto de las filiales extranjeras, en todo el mundo,fue responsable ​​por el 10.5% del PBI global en el 2009.

La revista Forbes 2013, relaciono las ventas de las 1.000 mayores empresas del mundo, que alcanzaron un valor de US$ 31.7 billones, superando en dos veces al PBI de Estados Unidos y alcanzando el 45% del PBI mundial. El 60% de estas ventas están concentradas en empresas cuyas sedes están localizadas en los 5 principales países imperialistas y el 40.3% de toda la ganancia de esta 1.000 empresas quedó en las empresas norteamericanas. En cuanto a la ganancia de las empresas yanquis, representa el 10% de las ventas, y los márgenes europeos y de Japón llegan a un promedio del de 5%. De las 200 mayores empresas del mundo, según la revista citada arriba, 122 de ellas tienen como sede/matriz a los 5 países más ricos del mundo, representando el 61% del total. Los países pobres tienen apenasa 36 firmas, representando el 18% del total.

Es interesante estudiar las conexiones de las 10 grandes familias tradicionales del capitalismo mundial, con estos grandes bancos y multinacionales. Las familias Rockfeller (EE.UU.), Rothschild (Inglaterra y Francia), Goldman Sachs (EE.UU.), Lehman (EE.UU.),Warburg (Alemania), Lazard (Francia), Moisés Seifs (Roma), Kun Loeb (EE.UU.), Iwasakie Dan (Japón), son las principales beneficiarias de la espoliación del planeta.

La familia Rockefeller tiene parte del control de los bancos J.P. Morgan, Citigroup, Bank of America, Goldman Sachs, Merrill Lynch, Lehman Brothers y Prudential. Estos bancos son grandes accionistas en las siguientes empresas: AT&T, GM, GE, Dupont, Exxon, British Petroleum, Chevron, Shell, Freeport McMoran, United, Delta, ITT, Xerox, Boeing, Westinghouse, HP, Honeywell, International Paper, Pfizer, Motorola, Monsanto, etc. La familia Rothschild tiene conexión con la familia Rockfeller a través del J.P. Morgan y del Bank of America. De una forma o de otra, todas estas familias controlan bancos y multinacionales, que dirigen la economía mundial.

Los monopolios hoy tienen la misma dinámica del tiempo de Lenin, no obstante con niveles mucho más avanzados de dominio territorial del mundo, utilizando la apertura de filiales de las multinacionales en los países pobres, alrevés de ejércitos, que son usados apenas como último recurso.

Multinacionales, tercerización y precarización mundial

El desarrollo de los monopolios se da en estrecha relación con el dominio de los países pobres. Según un estudio de la OCDE sobre las multinacionales en el mundo[5], la producción de alto volumen, y que requiere menos habilidades, es tercerizada en los países periféricos, que tienen mano de obra en exceso y barata, en tanto reservan las actividades de alto valor para sus matrices o, en la peor hipótesis, para una filial situada en los países pobres.

La nueva característica, que en el tiempo de Lenin estaba gateando, es la transferencia de buena parte de la producción de las multinacionales a los países semicoloniales, abriendo filiales o contratando proveedores tercerizados en los más diversos países del mundo, formando lo que se llama “Cadenas Globales de Valor”, que retiene el control y la alta tecnología en las manos de la empresa madre y terceriza la producción de partes de los productos de acuerdo con la “especialización” y las ventajas de producir en uno o en otro país.

Una investigación del 2009[6], estudiando a 300 empresas multinacionales con ventas por encima de US$ 1 mil millones cada una, calcula que tuvieron, en promedio, 51% de la fabricación, 47% del montaje final, 46% del almacenamiento, 43% de atención al cliente y 39% del desarrollo del producto fuera de sus matrices de su país de origen.

Bajos salarios, tamaño del mercado interno y proximidad de los grandes centros imperialistas dan preferencia a determinadas áreas y países.Según la OIT, en el año 2010, en Filipinas, un trabajador de la industria de transformación ganó U$S 1.41 por hora de trabajo. En Polonia, ganó U$S4.86, en Brasil ganó U$S 5.41, en Estados Unidos U$S 23.32 y en Alemania U$S25.80. En comparación, en China existía un promedio salarial de U$S 3.50 por hora.

Los gráficos de abajo, confeccionados por la OCDE, muestran que la producción de alta tecnología se concentra en los países imperialistas, en tanto la producción de baja y media tecnología son transferidas a los países pobres:

Los países conocidos como BRICs pasaron a fabricar buena parte de los productos industriales del mundo, sin embargo con diseño y tecnología de fabricación desarrollados en la matriz, mientras son fabricados y montados en países como China, con partes, muchas veces, procedentes de Asia.

Así, China fueresponsable por el 19% de la producción mundial en el 2010 y se convirtió en elmayor fabricante del mundo. Sin embargo, este salto monumental de China se debe al peso de las empresas multinacionales que dominan la economía local. En el 2008, el 85% de las exportaciones chinas fueron de responsabilidad de multinacionales instaladas en China.

Ser “fabricante” del mundo no es señal que China va asuperar a Estados Unidos, que domina la alta tecnología de fabricación de los productos. El valor agregado por la producción doméstica de China es pequeño. El ejemplo de un iPod, cuyo producto final es exportado de China, tiene apenas US$ 4 dólares, acrecentado ahí un costo total de fabricación de U$ 144 dólares, que será vendido en Estados Unidos por U$S 300.

Este ejemplo demuestra que la economía china está siendo usada por las multinacionales para superexplotar al mundo, al mismo tiempo en que transforma a China en una semicolonia del imperialismo mundial, condición subordinada que conlleva a inmensas contradicciones, que va a explotar en los próximos años.

La búsqueda por una tercerización general de la producción mundial de mercaderías, por las multinacionales, combina con una precarización de las condiciones de trabajo y con una localización geográfica en países coloniales o semicoloniales.

Por ejemplo, el aumento de la productividad de las exportaciones de Alemania, resultado de la producción realizada en el este europeo, en Rusia y en Ucrania, es la principal razón de la “máquina de exportación” alemana. El salario promedio de las multinacionales del sector automotriz, en el este Europeo, alcanza apenas el 17% del salario pagado en Alemania. La restauración capitalista permitió un salto en la explotación de los trabajadores del este y la recolonización de los países que componen esta región del mundo. Este ataque a los trabajadores de todo el mundo y a las naciones pobres es usada como chantaje para rebajar el salario de los países ricos, dejándolo congelado en la última década.

El stock de Inversiones Extranjeras Directas (IED), de las empresas multinacionalesalcanzaron U$S 22 trillones, en el 2011 y traspasó al comercio global de bienes, con valor de U$S 18 trillones.

Resumiendo, la recolonización de los países semicolonialesestá realizándoseen la forma de implantación de filiales de multinacionalesy por la contratación de proveedores tercerizados locales, para subordinarlos dentro de la Cadena Global de producción de las multinacionales.

Una época de guerras y revoluciones

Armado con la teoría del imperialismo, los marxistas pudieron prever la eclosión de la Segunda Guerra Mundial, una guerra entre países imperialistas para decidir quién dominabaal mundo. De paso, el imperialismo utilizó la guerra para tratar de derrotar a la Unión Soviética y restaurar el capitalismo por la fuerza de las armas de Hitler.

Siélhubiese salido victorioso, abriría untiempo de barbarie, demostrando, por la negativa, la justeza de la teoría deLenin: que el imperialismo es la fase de decadencia del capitalismo. Sin embargo, después de la victoria del imperialismo americano, que salió de la guerra como dueño del mundo, se distanció la posibilidad de una III Guerra Mundial.

Lenin sugirió esa posibilidad en los estudios preparatorios de su libro: “…en lo que se refiere a los intereses financieros y comerciales más poderosos, es muy posible que la generación venidera pueda ser testigo de una internacional del capital, tan poderosa que convierta en casi imposible las guerras entre las naciones occidentales”.[7]

La no existencia de esta Tercera Guerra entre países imperialistas y la aparición de Estados Unidos como imperialismo dominante, sumado a tres décadas de “paz social” en Europa yen Estados Unidos, parecenhaber dado razón a Kautsky: el desarrollo de los monopolios llevó a un superimperialismo, con una disminución de las crisisy armonización social, bajo un régimen de democracia, asociado con la mejora de las condiciones de vida de la clasetrabajadora.

Esa es la apariencia de la situación mundial eneste período. Para entender la esencia de los acontecimientos, necesitamos analizar las circunstancias que dificultan una Guerra Mundial entre los países imperialistasy las razones que generaron lo que se conoció como “boom de post guerra”.

En primer lugar, el pánico de la burguesía en perder el control del mundo. Elimperialismo aprendió que, luego de cada carnicería, perdía o control de parte del mundo. La Primera Guerra Mundial tuvo 19 millones de muertos, siendo 10 millones de civiles, 7 millones de incapacitados y 15 millones de heridos graves. Esa guerra templo a un ejército de 500 millones de proletarios, con odio al imperialismo y la comprensión que él no podía ofrecer más que la barbarie de la explotación de los trabajadores y de los puebloscoloniales, para salvar a un puñado de magnates.

La guerra generó la revolución rusa yposibilitó la fundación de la III Internacional, una dirección revolucionaria de masas que sólono derrotó al imperialismo mundial, porque éste contó con el apoyo inestimable de todas las direcciones del movimiento obrero europeo, para derrotar la revolución.

La Segunda Guerra Mundial mato a cerca de 50 millones de personas. La derrota del nazi-fascismo desatóel mayor ascenso revolucionario que la humanidad conoció. La revolución mundial llegó hasta Alemania y se esparcía por Francia, Grecia, Yugoslavia, Italia, etc. Nuevamente, necesitó que el stalinismo asegurase la revolución en la mitad de Alemania, creando el infame Muro de Berlín.

Ese ascenso revolucionario obligó al imperialismo a realizar una concesión histórica: el “Estado de bienestar social” en los países ricos, concesión hecha a laclasetrabajadora para garantizar una paz social en los centros imperialistas. Simultáneamente, los países coloniales garantizan su independencia formal, como producto de revoluciones anticoloniales.

En el terreno económico, el imperialismo utilizó la exportación de capitales agran escala: las multinacionales americanas se expandieron por el mundo, aumentando la explotación de los países pobres. Esa explotación de la periferia (y de los inmigrantes) permitió la “paz social” en los países ricos por 30 años. Durante el idilio europeo, se realizaron guerras contra países coloniales (Vietnam y Corea), golpes de Estado en Irán, en 1953, en Guatemala en 1954, en Congo en 1960, en Brasil en 1964, en Indonesia en 1964, en República Dominicana en 1965, Gana en 1966, Grecia en 1967, Camboya en 1970, Chile en 1973, Argentina en 1976, Bolivia…Todo esto para adaptar a los países para la dominación de las multinacionales norteamericanas, alemanas y japonesas. La cooptaciónen los centros imperialistas tenía su contrapartida en la sojuzgación por la fuerza en los países pobres.

La Tercera Guerra Mundial se convirtió en imposible e innecesaria para el imperialismo norteamericano. La reconstrucción de Europa se dio bajo la batuta del capital norteamericano. El poderío militar, expresado en el bombardeo atómico a Hiroshima, dio la supremacía a Estados Unidos. Alemania, Japón, Francia e Inglaterra se rindieron al capital norteamericano y aceptaron el papel subordinado en la explotación del mundo.

Por lo tanto, circunstancias únicas en la historia, a saber, crecimiento económico después destrucción masiva, utilización de la democracia burguesa y la colaboración del stalinismo y de la socialdemocracia, permitieron los 30 años gloriosos.

Sin embargo, esa combinación de circunstancias favorables al imperialismo se desequilibró a partir de la crisis económica mundial de 1974. A partir de ahí, las multinacionalesy el imperialismo se reorientan,aumentandola explotacióny la expoliación de los países pobres, a partir del cobro de la “deuda externa”. Comienza a abrir relaciones con los “países socialistas”, através de abultados préstamos. Inicia una contrarreforma mundial, que dará un salto en 1990, con la aplicación del “neoliberalismo” en todo el mundo.

Se cerró el paréntesis histórico de “armonía” y el mundo se tornó convulsionado, predominandolas guerras, crisis y revoluciones.Entonces, las guerras ya no son guerras entre países imperialistas, debido al dominio avasallador del imperialismo norteamericano.

“Toda gran reforma es subproducto de revoluciones”

Ese paréntesis histórico demostró la corrección de esta máxima leninista. La destrucción del “Estado de bienestar social” y de las conquistas del movimiento obrero mundial, despuésde la Segunda Guerra, realizadas por la burguesía mundial e institucionalizadas en todos los parlamentos del mundo, con las direcciones del movimiento al frente, demostró la falencia de la estrategia reformista del capitalismo.

El libro de Thomas Piketty El Capital en elSiglo XXI traza un panorama secular de la explotación de los trabajadores del mundo y muestra la curva de la desigualdad, acompañando las grandes luchas de la clasetrabajadora.

Visto en perspectiva histórica, desde el inicio del surgimiento de la clasetrabajadora, la desigualdad social aumenta con el capitalismo, comprobando la teoría de la “miseria creciente”, de Marx (cuanto más rinde riqueza al capitalista, más pobre se vuelve el obrero). Así, históricamente, el capitalismo empeoró las condiciones de vida de la clasetrabajadora.

Esa teoría fue cuestionada por el alemán E. Bernstein, en el siglo XIX y el desarrollo en la post Segunda Guerra parecía haber dado razón a él y no a los marxistas, ya que hubo una mejora de las condiciones de vida de la clasetrabajadoraen los países centrales.

Sin embargo, ahora, nuevos datos estadísticos, publicados por David Piketty, demuestran que, desde 1980, estamos volviendo a los niveles de desigualdad social delsiglo XIX. Apenas, grandes luchas revolucionarias de la clasetrabajadora, arrancan conquistas. Eso se verifico en los períodos que van de 1871, luego de la Comuna de París y después de 1914, con la revolución rusa y en 1945 conla derrota del nazi-fascismo.

La burguesía “se desprende” de altas ganancias para impedir un salto revolucionario. La victoriade la clasetrabajadora mundial sobre el nazi-fascismo obligó al imperialismo a instaurar el “Estado de Bienestar Social”  en Europa, en EE.UU y enJapón.

El gráfico de abajo, elaborado por Piketty, revela cuantas veces el capital privado, acumulado en el mundo, superó la renta mundial entre 1870 y el 2100 (proyección):

La riqueza privada representaba casi 5 veces la renta mundial, en el siglo XIX. Cayó a partir de la Primera Guerra, con las revoluciones que ocurrieron en Rusia y en Europa, continuó cayendo después de la Segunda Guerra, la tendencia de caída va de 1910 a 1970 y comienza a retomar a partir de 1974, especialmente a partir de 1990, con la aplicación del neoliberalismo en todo el mundo y la restauración capitalista de la URSS, China yel este europeo. Segúnlas proyecciones de Piketty, en el 2030, volveremos a los niveles de desigualdad (y explotación de los trabajadores) delsiglo XIX.

Esta situación se reproduce en Estados Unidos, como muestra el gráfico de la desigualdad de renta enEstados Unidos entre 1910 y el 2010. La participación del 10% más rico en la renta nacional de EE.UU salió de 40% en la década de 1910, subió a cerca del 50% en 1930, cayendo a 33% en la post guerra, quedando en estos niveles hasta la década de 1990, con la aplicación del neoliberalismo. De 1980 a 2010, la renta del 10% más rico subió de forma vertiginosa, retornando a los niveles de 1930.

En 1940, la guerra mundial, las revoluciones que emergieron de ella, las luchas de liberación de los países coloniales, la apertura de filiales de las multinacionales en todo el mundo, el “Estado debienestar social” en Europa y EE.UU. y una situación revolucionaria que amenazó el poder burgués en Europa levó a una disminución de la desigualdad, que permaneció hasta la década de 1980.

A partir de ahí, las multinacionales, presionadas por la crisis económica y la caída de las tasas de ganancia, desatan una guerra social y colonial en todo el planeta, para sacar las conquistas que la clasetrabajadora mundial acumulódespués de la Segunda Gran Guerra. El grado de explotación de los trabajadores de EE.UU. ya regresó a los niveles de 1930, como señala el gráfico de abajo, con las tasas de ganancia de las empresas norteamericanas entre 1959 y el 2004.

Los niveles de desigualdad regresan a niveles óptimos para la burguesía mundial y el mundo vuelve a convulsionarse con crisis y revoluciones en todo el planeta. La teoría leninista del imperialismo, después de un período de fuerte cuestionamiento, resurge en toda su plenitud. El ametrallamiento de los mineros huelguistas de Marikana, Africa del Sur, al mando de la patronal multinacional inglesa, muestra el retorno de la superexplotación delsiglo XIX, así como el retorno del dominio colonial de los países pobres. La represión resultó en34 obreros muertosy 78 heridos.

El gráfico de abajo, también de Piketty, muestra que Estados Unidos consiguióimponer un grado de explotación superior al de su claseobreray, por eso, tiene ganancias mayores que los europeos.

Salario mínimo en Francia y en Estados Unidos, 1950-2013

Expresando el poder de comprarelativo a los dos países, el salario mínimo por hora subió de US$ 3.80 a US$ 7.30 entre 1950 y el 2013, en Estados Unidos, y de € 2.10  a € 9.40 (US$ 2.81 a US$125)en Francia.

En tanto, en EE.UU., el salario cayó relativamente, en Francia aumenta persistentemente. El fenómeno tiene que ver con la fuerza de la clase obrera francesa y la flaqueza de norteamericana. El salario mínimo viene cayendo, en EE.UU., desde 1970.

Este gráfico demuestra porque Estados Unidos se recuperó más rápido de la crisis del 2008, frente a Europa. Si las empresas europeas no consiguen disminuir los salarios y derrotar a la clasetrabajadora, no tendrá ninguna posibilidad de competir con las multinacionales norteamericanas.

Mostrando, de otra forma, esa contradicción entre el capital norteamericano y europeo, vamos a analizar otro gráfico de Piketty: las ganancias del 10% más rico de EE.UU. y de Europa, entre 1900 y el 2010. La parte de la renta del 10% más rico de Europa fue mayor ahí que en Estados Unidos en 1900-1910, sin embargo, ahora entre el 2000 y el 2010, es mucho mayor en Estados Unidos.

Este gran retorno financiero de los ricos norteamericanos, frente a los burgueses europeos, tiene que ver con el dominio de la economía mundial por parte de EE.UU. (así como de sus corporaciones multinacionales) y por el mayor grado de explotación de su clase trabajadora.

Estados Unidos tiene una súper-concentración de riqueza, que hoy ya es superior a 1810: el 10% más rico de Estados Unidos yadetenta el 70% de la riqueza del país, mientras el 1% de los más ricos detenta el 35% de la riqueza total del país.

La diferencia entre Europa y Estados Unidos reside en el hecho de que el epicentro de la revolución, en la post guerra,  se concentró en Europa, que tiene una clase trabajadora más organizada y formada históricamente. El grado de concesiónfue mucho mayor en Europa y, por eso, hoy, el grado de ataque y destrucción del capital, en Europa tendrá que ser superior al realizado enEE.UU.

El imperialis mo alemán, segúnla música imperialista, utiliza a la Unión Europea para subyugar a los países europeos, de la Península Ibérica a las estepas rusas, delMar del Norte al Mediterráneo, produciendo una nueva ubicación de los países, profundizando la colonización industrial, comercial, económica, financiera y, por último, territorial.

El fin del “Estado de bienestar” se dio de forma simultánea con la restauración capitalista en la URSS, China y el este europeo

Vemos, en los acontecimientos de los últimos 100 años, corroborar la visión deLenin, de la fase imperialista como fase de crisis, guerras y revoluciones. Un regreso a la “normalidad”: el imperialismo se despoja de los guantes de seda para vestir la armadura de la guerra social y colonial. Presenciaremos más guerras de clases y coloniales, en una amplitud no vista antes.

La crisis abierta en el 2008, de grandes proporciones, producida después de la reconversión capitalista de decenas de países, ex-“socialistas” y la recolonización de todo el planeta, abrió un nuevo período de nuevo reparto del mundo, entre áreas de influencia imperialista, un nuevo período traumático de división del dominio de los principales sectores económicos del mundo, entre grandes conglomerados mundiales. En esta contienda de gigantes, cada Estado Nacional tratará de apoyar a “sus” empresas en la batalla global por el dominio del mercado mundial.

Trotsky alertaba, en 1940, para esta relación estrecha entre el Estado Nacional y “sus” monopolios: “El Estado no es una abstracción, sino el instrumento del capitalismo monopolista. En tanto no se expropie a los trusts y bancos, en beneficio del pueblo, la lucha entre los Estados es tan inevitable como la lucha entre los mismos trusts. La renuncia voluntaria, por parte del Estado más fuerte, a las ventajas que le proporciona su fuerza es una utopía tan ridícula como la división voluntaria del capital entre los trusts”.[8]

En la industria automotriz mundial, apenas 3 ó 4 grupos van a sobrevivir a esta crisis y formarán un oligopolio mundial. Hay una superproducción y exceso de capacidad productiva en el sector. Muchos competidores disputando el mismo espacio, convirtiendo a los márgenes de ganancia en pequeñas (alrededor del 3% de lo facturado). Se debe repetir, en este sector, lo que ya ocurrió en la minería mundial: ¡3 empresas controlan más del 90% de la producción mundial de mineral de hierro! Estas empresas tienen condiciones de imponer precios de monopolio, incluso siendo competidores. Una empresa, para sobrevivir en el ramo automotriz y ganar mucho dinero, debe tener una producción a escala del orden de 6 millones de vehículos por año. Así, ella puede ganar dinero en el volumen vendido, aunque tenga un margen de ganancia pequeña.

En el 2003, el ex-presidente de la GM, Rick Wagoner, hizo una caracterización: “Uds. no puede tener seis o siete fabricantes, cada uno con 8 a 10% del mercado, y ganar dinero“. En diciembre del 2008, el presidente mundial de Fiat previó queacabaría por haber apenas seis grandes fabricantes de automóviles, y que apenas uno de ellos sería de Estados Unidos. Después, el presidente de Volkswagen mundial dijo: “Después de la recesión sobrevivirá un fabricante japonés, uno chino, dos o tres en Europa y uno en EE.UU.”.

Los acontecimientos en Europa (guerras, estagnación económica, quiebras de empresas y nueva relocalización de países) crearán las condiciones para dirimir las principales polémicas instaladas en la izquierda mundial, a saber:

  1. Que el capitalismo podría mejorar paulatinamente las condiciones de vida de la clasetrabajadora mundial. Este cuestionamiento reformista de la ley de la miseria creciente de Marx cayó por tierra. Los monopolios europeos necesitan imponer condiciones deexplotación de su clase trabajadora, para los niveles anteriores a la Segunda Guerra. Sin eso, no va a sobrevivir en la disputa con las multinacionales norteamericanas. La competencia se acentúa en el tablero de Europa y de todo el mundo. Los monopolios europeos deben buscar la expansión territorial hacia países pobres y ahí tercerizar partes de su producción. Para eso, usará la fuerza y su amplia red de relaciones coloniales, heredadas del pasado.
  2. La Unión Europea se constituye no enfrentada y cuestionando la supremacía norteamericana sino subordinada, teniendo a Alemania como socia menor, formando un nuevo eje imperialista mundial, EE.UU.-Alemania.
  3. A pesar de la unificación europea, representaral alto grado de unificación de las fuerzas productivas continentales, la U.E., como institución, es lo opuesto de una unificación libre entre países. En el capitalismo, la unificación entre países sólo puede darse por la subordinación y por la fuerza, donde el más débil es obligado a aceptar la asociación en posición subordinada. El capital financiero alemán, secundado por el francés, impone una división del trabajo en Europa, que superexplota a la clase trabajadora y aumenta el antagonismo entre los países ricos del norte y pobres del sudeste de Europa.
  4. La Unión Europea no acabó con las fronteras nacionales. El capital, apesar de explotar a todo el mundo, permanece con una base nacional, asociado a un Estado que lo incentiva, expande y protege, cuando es necesario.

Así, en los últimos 100 años, se verifico la visión del mundo de Lenin:

“…bajo el capitalismo no se concibeotro fundamento, para el reparto de las esferas deinfluencia, de losintereses, de lascolonias, etc., que lafuerza de quienesparticipanenel reparto, lafuerzaeconómica general, financiera, militar, etc.”. (…)

Los capitalistas no se reparten el mundo, llevados de una particular perversidad, sino porque el grado de concentración a que se ha llegado les obliga a seguir este camino, para obtener beneficios; y se lo reparten ‘según el capital’, ‘según la fuerza’; otro procedimiento de reparto es imposible en el sistema de la producción mercantil y del capitalismo. La fuerza varía, a su vez, en consonancia con el desarrollo económico y político; para comprender lo que está sucediendo hay que saber cuáles son los problemas que se solucionan con los cambios de la fuerza, pero saber si dichos cambios son ‘puramente’ económicos o extraeconómicos (por ejemplo, militares), es un asunto secundario que no puede hacer variar en nada la concepción fundamental sobre la época actual del capitalismo. Sustituir el contenido de la lucha y de las transacciones entre las alianzas de los capitalistas con la forma de esta lucha y de estas transacciones (hoy pacífica, mañana no pacífica, pasado mañana otra vez no pacífica) significa rebajarse hasta el papel de sofista.

La época del capitalismo contemporáneo nos muestra que entre lasalianzas de los capitalistas se están entablando determinadas relaciones, basadas en el reparto económico del mundo, y que, al mismo tiempo, en relación con esto, se están estableciendo entre las alianzas políticas, entre los Estados, determinados vínculos basados en el reparto territorial del mundo, en la lucha por lascolonias, en la “lucha por el territorio económico”.[9]

Una recolonizaciónrecorre el mundo

Marx no formuló un programa para la revolución anticolonial de los países pobres, porque veía la liberación de los pueblos “atrasados” como subproducto de las revoluciones obreras en los centros capitalistas: “A medida que fuera suprimida la explotación del hombre por el hombre, será suprimida la explotación de una nación por otra”.[10]

Sin embargo, la historia discurre por otros caminos. El surgimiento del imperialismo aburguesó parte del movimiento obrero de los países imperialistas y generó un torrente revolucionario en los países colonialesy semicoloniales.  Lenin fue quien actualizó el programa marxista y colocó a la revolución anticolonial y de independencia nacional como parte indisoluble de la revolución mundial: “…el progra­ma de la socialdemocracia debe presentar como fundamen­tal, como lo más esencial e inevitable bajo el imperialismo, ladivisión de lasnacionesenopresoras y oprimidas”.[11]

Lenin formuló una teoría, que el imperialismo necesita oprimir y explotar a la mayoría del planeta, para asegurar eldominio de un puñado de países ricos. Cuantos menos países ricos en el centro imperialista, más países pobres en la periferia del sistema: la ley de miseria creciente se amplió con la ley del dominio colonial creciente.

“Es absurdo  oponer la revolución socialista y la lucha revolucionaria contra el capitalismo a uno de los problemas de la democracia, enel presente caso, al problema nacional. Debemos combinar la lucha revolucionaria contra el capitalis­mo conun programa y una táctica revolucionarios para el conjunto de lasreivindicaciones democráticas: república, milicia, elección de losfuncionarios por elpueblo, igualdad jurídica de lamujer, derecho de lasnaciones a laautodeterminación, etc. Mientras exista el capitalismo, todas estas reivindicacionessólopuedenrealizarse como excepción y, además, de un modo incompleto y desvirtuado”.(…)

“Algunas de esas transformaciones serán iniciadas antes delderrocamiento de la burguesía, otras en el curso de su derrocamiento y otras después de dicho derrocamiento. La revolución social no es una batalla única, sino una época que comprende toda una serie de batallas por transformaciones económicas y democráticas en todos los órdenes, batallas que sólo pueden culminar en la expropiación de la burguesía.”(…)

“El imperialismo eslaopresióncreciente de lasnacionesdel mundo por unpuñado de grandes potencias, es la época de las guerras libradas entre esas grandes potencias por ampliar y consolidar elsojuzgamiento de lasnaciones….”

(…)

“Por esta razón, elpunto central enel programa socialde­mócratadebe ser ladivisión de lasnacionesenopresoras y oprimidas, división que constituyelaesenciadel imperialismo…”.[12]

Esta ley también fue ampliamente cuestionada, debido al proceso de descolonización que ocurrió en todo el mundo, en la post Segunda Guerra Mundial. Hoy, después de 25 años de “neoliberalismo”, hay un proceso de recolonización del mundo, expresado en ocupaciones coloniales, como el caso de Irak, Afganistán y Mali, y en el dominio de los grandes bancos imperialistas y de las corporaciones multinacionales, que someten a todo el planeta a su voluntad.

Esta recolonización (llamada de “neocolonialismo” por algunos) se realiza hoy más por la dependencia económica que por el poder de la ocupación militar colonial. Sin embargo, cuando el poder económico no es suficiente para someter a un país, la fuerza de las armas del Estado demuestra que el Estado Nacional Imperialista es el último (y más importante) guardián de la propiedad privada capitalista.

Hay un acuerdo general con la importancia de la teoría del imperialismo de Lenin, sin embargo un punto es“olvidado” o no se le da ninguna importancia o, directamente, es polémico: la línea demarcatoria de la política mundial, producto específico de la fase imperialista, es la división del mundo entre un puñado de países ricos, desarrollados, opresores, imperialistas y una mayoría de países pobres, colonialesy semicoloniales, naciones oprimidas y explotadas.

Error muy común, incluso en el medio trotskista y revolucionario, que Leninya había identificado: “Por otra parte, contrariamente a losproudhonistas que ‘negaban’el problema nacional ‘ennombre de larevolu­ción social”.[13] Este error deriva de una visión de que toda lucha nacional es cosa del pasado, de la época de las revoluciones burguesas, la época de la formación de los Estados Nacionalesy de los nacionalismos. Ahora, según esta visión antidialéctica, estamos en la época de las revoluciones proletarias e internacionalistas, la época de la economía y de la revolución mundial.

El desarrollo desigual y combinado del capitalismo mundial mixtura épocas y etapas, justamente porque la burguesía, después de dominar el mercado mundial y sojuzgar al mundo entero, trató de impedir el crecimiento normal capitalista de los países coloniales. De esta forma, el atraso de la periferia fue perpetuado para el crecimiento de los centros metropolitanos.

Sin embargo, lo que cambió fue la forma de la dominación y de la colonización: el nuevo imperialismo dominante, EE.UU., expandió la exportación de capitales en la forma de apertura de filiales, en buena parte de los países del mundo, garantizando con eso la subordinación de las burguesías nacionales al imperialismo. La exportación de capitales predominó en la forma de apertura de filiales de las multinacionales en los países coloniales y semicoloniales. Convirtió a la dominación más sutil, Pero, no por eso, menos eficiente. Formalmente, el gobierno local es“independiente” pero, en esencia, totalmente subordinado. En esta nueva forma de subordinación, los países tienen independencia formal, jurídica y política, pero dependencia económica de hecho.

Así predominaron las formas intermediarias de semicolonización del mundo, como decía Lenin:

“Puestos a hablar de la política colonial de la época del imperialismo capitalista, es necesariohacer notar que el capital financiero y la política internacional correspondiente, lacual consiste enla lucha de las grandes potencias por el reparto económico y político del mundo, originan abundantes formas transitorias de dependencia estatal. Para esta época son típicos no sólolos dos grupos fundamentales de países -los que poseencolonias y lascolonias‑, sino tambiénlas más variadas de países dependientesque, desde unpunto vista formal, político, gozan de independencia, pero que, enrealidad, se hallanenvueltosenlas redes de ladependenciafinanciera y diplomática”.[14]

Esta explotación colonial y semicolonial alcanza, en el tiempo de Lenin, al 70% de la población mundial, realizada por cerca de 10 potencias económicas.  Hoy alcanza a más del 97% de los pueblos del planeta. Apenas 4 ó 5 países imperialistas fuertes y dos centenas de grandes conglomerados dominana 190  países del mundo, en grado mayor o menor de subordinación.

La descolonización ocurrida en la post Segunda Guerra,llevó a un error común, al pensar que todas las naciones son independientes y van atransitar un camino de desarrollo económico capitalista normal, de forma reformista, y van a llegar al “Primer Mundo”. Esa visión subestima el control mundial del imperialismo y eldominio económico, político y militar del imperialismo americano (secundado por el alemán, francés, japonés), subestima eldominio colonial y no perciben la recolonización en curso, desde la década de 1970. Separa dos términos que siempre andarán juntos: dependencia y colonización.

Las revoluciones anticoloniales de post guerra fueron victoriosas, sin embargo garantizaron la independencia formal, pues de contenido se liberaron deldominio colonial británico, para caer en la dependencia económica del imperialismo yanqui.

Monopolio va de la mano con recolonización

Monopolio y política colonial andanjuntosen la teoría del imperialismo de Lenin: “Los monopolios han venido a recrudecer la pelea por la conquista de las más importantes fuentes de materias primas (…) El monopolio ha nacido de la política colonial”.[15]

Es imposible entender al mundo hoy y las relaciones entre países en elSistema Mundial de Estados, sin ver las relaciones entre las multinacionales y “sus” Estados Nacionales, subordinando y recolonizando a los pueblos de Asia, Africa, Medio Oriente, América Latina, el este y sur europeo, para garantizar un máximo de explotación.

Eso queda patente cuando Siemens traslada la producción hacia Hungría, en 2004, pagando un salario promedio de 3.8 euros, en tanto en Alemania tendría que pagar 26.5 euros.

En la disputa del mercado mundial, sólo van a sobrevivir aquellas corporaciones que reúnen mucho capital y consiguen dominar regiones geográficas que producen partes de la mercadería, con productividad máxima y salario mínimo. Estas “Cadenas de Valor Global” necesitan garantizar condiciones de explotación óptimas, con pésimas condiciones de vida y salario para la población local.  Por eso, vencerá aquella empresa que consigue subordinar a los países pobres para que acepten estas condiciones de explotación y opresión. La teoría de Lenin ve al imperialismo no sólo como una “política”, sino como un conjunto de relaciones económicas, políticas, sociales, dentro de un sistema desigual y combinado de relaciones estatales.

Cada Estado Nacional busca acuerdos comerciales entre países, que permitan esa localización excelente.Cuando un país o determinado sector de la burguesía local, no se subordina a estas condiciones de explotación, será derrocado o cambiado.

Por lo tanto, visto desde este ángulo, el mundo estará convulsionado en las próximas décadas.  Conflictos entre países, conflictos entre clases y sectores de clases, conflictos entre grandes corporaciones multinacionales para ocupar territorios de explotación. Conflictos entre países imperialistas y países semicolonialesycoloniales.

¿China es la nueva superpotencia que va a desbancar a Estados Unidos?

Desde el final de la década de 1980 se instauró un “nuevo orden” mundial, producto de la orientación neoliberal, de la recolonización de los países pobres y de la restauración capitalista de la URSS, del este europeoy de China.

Estados Unidos emergió como imperialismo dominante, arrastrando a sus socios menores, Alemania, Japón, Francia e Inglaterra.

Aquí surgió un mito: China será la nueva superpotencia mundial, acompañada por nuevas potencias regionales, Brasil, Rusia, India, México, Africa del Sur, etc. Es verdad que estos países tienen una relación privilegiada con el imperialismo, sin embargo bajo eldominio de las transnacionales, todas ellos en proceso de recolonización.

China se convirtió en la “fábrica del mundo”, 200 millones de campesinos fueron expropiados, para permitir el surgimiento de una claseobrera superexplotada, que comprimió el salario mundial. Dominó, de arriba abajo,la fabricación de productos industrializados y se transformó enuna plataforma de exportación de las grandes corporaciones transnacionales.

¿Porqué China no será la próxima superpotencia? Un informe del Congressional Research Service de EE.UU., señala que la Inversión Extranjera Directa (IED) acumulada en China es de US$ 1.3 billones, resultado de la entrada de 445 mil filiales de empresas extranjeras. El mismo proceso de recolonización pasó en América del Sur, conBrasila la cabeza, que se ubicó como proveedora de materias primas, alimentos y energía para el salto chino.

Por lo tanto, el neoliberalismo y la globalización que vimos desarrollarse en el mundo, representó un salto en la superexplotación de la clasetrabajadora mundial, asociado a una recolonización de los países pobres, debido aldominio de estos países por las transnacionales.

Dicho esto, es necesario considerar que la recolonización de estos países será traumática, no por la resistencia que las burguesías nacionales van a ofrecer (cosa improbable, pero no descartada, como mostraron Saddam Hussein y Chávez), sino por el ataque al conjunto de los países (económico, político, militar, etc.) y la resistencia que los pueblos van a ofrecer, generando revoluciones anticoloniales, como parte específica de la revolución mundial.

Lo que se conoce como BRICs, en grado mayor o menor de subordinación y dependencia, son plataformas del imperialismo para dominar el mercado mundial. Son submetrópolis en proceso de recolonización o “colonias privilegiadas”, como decía Lenin.

“La lucha contra el imperialismo sin lucha contra el oportunismo y ruptura con éste es un engaño.”[16]

La frase de arriba es parte indisoluble de la teoría del imperialismo de Lenin. La guerra demostró que había una parte podrida en el movimiento socialista internacional. Justamente,los líderes obreros, de los países imperialistas, que fueron corrompidos por “su” burguesía. Lenin concluyó que no podía permanecer en el mismo partido con este tipo de gente, corrompidos por 30 años de “paz”, parlamentarismo ydesarrollo capitalista en los países centrales:

“En Europa el socialismo ya ha rebasadola etapa relativamen­te pacífica y encuadrada en estrechos límites nacionales. La guerra de 1914‑1915 le ha hecho entrar enla etapa de lasacciones revolucionarias, por lo que la ruptura completa conel oportunismo y suexpulsión de los partidos obrerosestánindudablemente ala orden deldía”.[17]

Esta etapa de acciones revolucionarias necesita de un nuevo tipo de partido, preparado para combates revolucionarios en vez de la rutina sindical/parlamentaria. Presupone, también, una ruptura taxativa con la dirección reformista y centrista de la II Internacional.

Las Tesis de la III Internacional “Las tareas fundamentales de la Internacional Comunista”, del Segundo Congreso (1920) resume toda la experiencia del movimiento comunista internacional, con relacióna las direcciones oportunistas:

“Uno de los obstáculos más graves para el movimiento obrero revolucionario, en los países capitalistas desarrollados, deriva del hecho de que gracias a las posesiones coloniales y a la plusvalía del capital financiero, etc., el capital ha logrado crear una pequeña aristocracia obrera relativamente importante y estable. Este grupo se benefició con las mejores retribuciones y, por encima de todo, está penetrada de un espíritu de corporativismo estrecho, pequeñoburgués y de prejuicios capitalistas. Constituye el verdadero “apoyo” social de la II Internacional de los reformistas y de los “centristas” y, en la actualidad, está muy cerca de convertirse en el punto de apoyo de la burguesía. Ninguna preparación, ni siquiera previa, del proletariado para la derrota de la burguesía es posible sin una lucha directa, sistemática, amplia, declarada, con esta pequeña minoría…”.

Datos empíricos de Thomas Piketty demuestran el surgimiento de esta “aristocracia obrera” de los países ricos. Como él analiza, la renta de las personas y no las clases sociales, identifica a esta aristocracia como parte de la clase media:

“Las migajas que la clase media viene recogiendo son importantes. Sería un error subestimar el significado histórico de este cambio. Una persona que tiene una fortuna de 200.000 a 300.000 euros (US$ 268 mil a 402 mil), puede no ser rica, pero está lejos de ser pobre. Decenas de millones de personas, que componen el 40% de la población, representa un grupo intermediario entre ricos y pobres, con propiedad individual de un valor de centenas de miles de euros y que posee del 25 al 30% de la riqueza nacional en los países imperialistas.En términos históricos, eso representó una gran transformación, que alteró profundamente el paisaje social y la estructura política de la sociedad”.

Tener claridad de la existencia de esta aristocracia obrera, que es producto de la explotación colonial y de una gran conquista, debe alertarnos para los poderosos conflictos que esta camada social va a desarrollar en defensa de sus intereses, atacados duramente por el imperialismo.

Después de la Segunda Guerra Mundial y la expansión de las multinacionales por todo el planeta, el imperialismo trató de crear en cada país semicolonial, una aristocracia obreraen los moldes de su congénere delos países ricos, sin embargo con menos peso numérico y social. Los empleados directos de las grandes empresas multinacionales (y de las empresas estatales), en cada país, constituyen la base principal de las direcciones reformistas.

En Europa está produciéndose una diferenciación social al interior de la clase obrera: “…la creación de los contratos basura, conocidos como minijobs, de 400 euros mensuales (7.5 millones de trabajadores). Lo que ha dado como resultado que 1 de cada 4 trabajadores cobre menos de 5 euros por hora y lossalariosreales, del conjunto del proletariado entre 2000-2010 hayan caído un 7%. La ampliación de la precariedad ha producido una diferencia salarial abismal, de alrededor del 40%. Aunquelavieja aristocracia obreramantieneloesencial de sus conquistas, una capa cada vez más amplia del proletariado no tieneacceso a lasmismas condiciones de vida que su capa más privilegiada”.[18]

Esta camada social fue la base de sustentación de la socialdemocracia europea por décadas. El papel de esta direcciónfue determinante para evitar la expansión de la revolución rusa a toda Europa, luego de la Primera Guerra Mundial.

Esta Guerra rindió la pérdida del Imperio Ruso para el imperialismo, donde despuntó la Unión Soviética. Primera Gran Guerra, primera gran amenaza de perder el control sobre Europa. La traición de la socialdemocracia internacional, que ganó volumeny extensión con la destrucción de la III Internacional, bajo la bota del stalinismo, permitió que las burguesías imperialistas se aventurasen a la Segunda Gran Guerra. Nuevamente, el imperialismo perdió territorios, ahora en el orden de un tercio del mapamundi, que dejó de ser capitalista.

El imperialismo aprendió con las guerras mundiales y las revoluciones. Aprendióque no sobreviviría a una Tercera Guerra Mundial. Esto obligó a la subordinación de las diversas burguesías, de los países imperialistas, aljefe mayor: el imperialismo norteamericano.

La frase de Lenin, citada en el subtítulo de arriba, significa que el imperialismo, por sí sólo, con toda su maquinaria de explotacióny de guerras, no es capaz de ganar una guerra, como muestra Irak y Afganistán, en los años 2000, o como ya había mostrado en Vietnam, en la década de 1960.

Sólo sobrevive porque se apoya en determinados sectores de la clase burguesa local,en los países colonialesy semicoloniales, y corrompiendo a una minoría de la clasetrabajadora, através de altos salarios o, directamente, por la corrupción de los líderes, através de los puestos sindicales y parlamentarios.

De esta forma, consiguió cooptar a la dirección marxista de masas de inicio del siglo XX, la socialdemocracia europea y al stalinismo que, durante 60 años, traicionó decenas de revoluciones en todo el mundo y realizó la gran traición en la post Segunda Guerra, evitando la revolución socialista en toda Europa.  La historia le dio la razón a Trotsky, lamentablemente, por la negativa: el stalinismo llevóa 1/3 de la humanidad de regreso al capitalismo y, peor, en la condición de semicolonias.

La trayectoria del PT, en Brasil, de Evo Morales, en Bolivia, del Frente Sandinista, en Nicaragua, de Chávez, en Venezuela, entre tantos otros, demuestra que no es posible cambiar al capitalismo por la vía muerta del parlamentarismoy del gerenciamiento del capitalismo, desde los gobiernos “reformistas” o “nacionalistas”.

Ahora, en la actualidad, con un inicio de ruptura de las masas con estos gobiernos “populares” y la izquierdización paulatina de la clase trabajadora, nuevas corrientes comienzan a crecer electoralmente, como Syriza en Europa. Lamentablemente, esas nuevas direcciones anticapitalistas ya nacen con todos los defectos de la socialdemocracia (cuya estrategia es reformar al capitalismo por la vía de la democracia burguesa) sin tener, incluso, sus virtudes (partidos combativos de alta composición obrera).

¿El imperialismo es la fase “decadente” del capitalismo?

La mayoría de los estudiosos de la economía mundial rechaza esta parte de la teoría del imperialismo.

Apoyándose en el gran desarrollo de la técnica, especialmente en la revolución, provocada por el surgimiento de las computadoras, que abrió un nuevo ramo productivo mundial. Estos estudiosos cometen un error importante: entienden aldesarrollo de las fuerzas productivas como eldesarrollo de la técnica. No entienden que las fuerzas productivas están compuestas por el hombre, por la naturaleza y por la técnica.

Vistas en su conjunto, las fuerzasproductivas de la humanidad están siendo constreñidas, sofocadas y destruidas.

Esta afirmativa quedará más clara dentro de una década. Hasta ahí veremos esta grave crisiseconómica, que se inició en el 2008, desarrollándose como tales de hecho: la tercera gran depresión que la economía capitalista ya conoció. Como esta crisis, sólo existieron dos anteriores: la que ocurrió entre 1873y1895, que duró22 añosy la que ocurrió entre 1914 y1939, durante 25 años.  La primera dio origen al imperialismo, la segunda casi llevó al mundo a la destruccióny/o revolución mundial y la tercera, iniciada en el 2008, desató una depresión económica que aún está ganando contornos precisos. La primera crisis depresiva fue analizada por Engels, que la denominó de “crisis crónica”, “estado crónico de estagnación, en todos los sectores dominantes de la industria”.

Esa larga estagnación, que tendremos en las próximas décadas trae consigo guerras, recolonización de los países pobres, crisisyrevoluciones, que preparan las condiciones de la destrucción del imperialismo. En apariencia, esta crisis depresiva no se asemeja a las dos anteriores, que fueron devastadoras, con quiebra del 25% de la producción de riquezas en los países ricos, desempleo masivo ycarencia generalizadas.

Sin embargo, la diferencia no reside en la naturaleza de estas tres crisis, sino en la ‘solución’ que la burguesía dio. En 1930 la burguesía permitió la quiebra de bancos y empresas de forma generalizada. Hoy no podría hacer esto, ya quelos bancos, fundidos con sus multinacionales, através del capital financiero, son “demasiado grandes para fallar” y quebraría al sistema capitalista mundial.

La solución fue inyectar dinero público en la economía, empujando con la barriga el problema. Los gobiernos inyectaron US$ 25 trillones para “irrigar” las venas del capitalismo mundial, evitando el colapso y, además, transformó la crisisenuna larga estagnación, que tendrá picos de fuerte caída y algunas recuperaciones débiles.

Además, el imperialismo desarrolla, cada vez más, su carácter especulativo: segúnel BIS (Instituciones Financieras Globales. NdT), existen operaciones en derivados (apuestas futuras) en un valor de más de US$ 600 trillones, más de 7 veces toda la producción de riqueza anual del planeta.

Toda la montaña de papel ficticio, montañas de deudas ysupervalorización de acciones, apuestas especulativas, todo esto va a desinflarseen las próximas décadas, ajustándosea laproducción de riqueza real de la economía mundial.

El imperialismo está desatando un furioso ataque a las condiciones de vida de la humanidad, para recuperar sus tasas de ganancia y comenzar un nuevo período de crecimiento económico. Esta guerra social y colonial va a dar la tónica en las próximas décadas.

Serán 20 años de destrucción de las fuerzas productivas para poder retomar una nueva fase de crecimiento capitalista. Aquí se demuestra la cara decadente del imperialismo: crece, destruyendo. El mejor ejemplo de esta afirmaciónes el caso de GM. El gobierno de Obama, en vez de estatizar la empresa en quiebra, cerró 18 complejos industriales en Estados Unidos, despidió a 37 mil trabajadores rebajándoles los salarios.Además, el gobierno de Obama asumió (junto con elsindicato), la deuda de US$ 160 mil millones de GM. Por lo tanto, socializó el prejuicio y privatizó la ganancia.

Nunca la célebre frase de Karl Marx, en el Manifiesto Comunista, se mostró tan correcta: “El gobierno moderno no essino un comité para gestionar el conjunto de los negocios de la clase burguesa”.[19]

El imperialismo, en su decadencia, presenta una tendencia de generar islas de riqueza y alta productividad, incrustradas en un mar de miseria, degradación del ser humanoy del medio ambiente. Según la OIT, existen 246 millones de niños/as que trabajan, siendo decenas de millones en condiciones de esclavitud.

Conclusión

A partir de la elaboración de la teoría del imperialismo, Lenin dejó de hacer una separación tajante entre la revolución democrática (burguesa) y la revolución socialista (obrera) y terminó ligándolas en el proceso histórico, donde las revoluciones anticoloniales se convertiránen un prólogo de la revolución mundial.

“La diferencia económica entre las colonias y los pueblos europeos consistía, antes, en que las colonias eran arrastradas al intercambio de mercancías, pero no aún a la pro­duccióncapitalista. El imperialismo ha cambiado esa situación. El imperialismo es, entre otras cosas, la exportación de ca­pital. La producción capitalista se trasplanta con creciente rapidez a las colonias. Es imposible arrancar a éstas de la dependencia del capital financiero europeo… la separación de las colonias es realizable, co­mo regla general, sólo con el socialismo; con el capitalismo, esa separación es realizable a título de excepción o mediante una serie de revoluciones e insurrecciones, tanto en las colonias como en las metrópolis”.[20]

Lenin siempre creyó que las guerras abrían situaciones revolucionarias, que provocabanrevolucionesy que elimperialismo es la antesala de la revolución socialista mundial:

“Sobre la ruina mundial, creada por la guerra, se agranda así la crisis revolucionaria mundial que, por largas y duras que seanlas peripecias que atraviese, no podrá terminar sino con la revolución proletaria y su victoria”.[21]

Trotsky, a quien cabe formular la teoría de la Revolución Permanente, complementó esta visión: “La lucha por la independencia nacional de las colonias es, desde el punto de vista del proletariado, sólo una etapa transicional en el camino que llevará a los países atrasados a la revolución socialista internacional. La Cuarta Internacional no establece compartimientos estancos entre los países atrasados y los avanzados, entre las revoluciones democráticas y las socialistas. Las combina y las subordina a la lucha mundial de los oprimidos contra los opresores. Así como la única fuerza genuinamente revolucionaria de nuestra época es el proletariado internacional, el único programa conel que realmente se liquidará toda opresión, social y nacional, es el programa de la revolución permanente”-[22]

El imperialismo, navegando las contradicciones gigantescas del planeta busca salvarse, utilizando a su favor las desigualdades de la economía mundial e ir respirando, entre una crisis y otra. En China está su salvación (en el boom que ya dura 15 años) y su desgracia (cuando explote la crisis, dentro de algunos años).Probablemente, cuando China entrar en recesión, la estagnación mundial va a convertirse en una larga depresión, si antes el imperialismo no consigue derrotar al proletariado mundial.

Estados Unidos “empuja con la barriga” para evitar la debacle. Quemar capital, cerrar fábricas, generar desempleo masivo yquebrar países enteros, que van a perder peso en el sistema mundial de Estados, como está ocurriendo ahora con Portugal y Grecia.Se reducenlos países imperialistas (quedando, prácticamente,EE.UU., Alemania, Francia, Japón e Inglaterra) e, incluso así, con grandes extensiones territoriales y poblacionales pobres en su interior: manchas de pobreza -o de inmigración- en islas de prosperidad.

Desde el punto de vista de los monopolios, se está configurando una economía mundial donde dos o tres grandes empresas dominan cada sectory subordina una parte de la medina y pequeña propiedad (quebrando al resto como superfluos), tercerizando y precarizando la producción.

Así, tendremos una “aristocracia obrera”, reducida a la empresa-madre y un mar de tercerizados, sin papeles y sin derechos, produciendo en todo el mundo para dos o tresoligopolios, que dominan cada rama productiva mundial.


[1] Lenin, Obras Completas, tomoXXVII, página 318, cursivasde Lenin, en el original.

[2]Idem, páginas 405 y 406.

[3]Idem, página 348.

[4] S. Vitali, J.B. Glattfelder y S. Battiston – The Network, of Global Corporate Control – ChairofSystemsDesign, ETH Zurich:correspondingauthorsbattiston@ethz.ch. El texto completo está disponible en arXiv, en pre-publicación, y publicado por el PloSOne, el 26 de octubre del 2011. 

[5]Interconnected Economies, Benefiting from Global Value Chains.OCDE 2013.

[6]  (MIT Center forTransportationandLogistics, 2009).

[7]Lenin, Obras Completas, tomo XXVII. Cuadernos sobre el imperialismo, 1916, página 444, en cursivas en el original.

[8] León Trotsky, Manifiesto de laCuarta Internacional sobre la guerra imperialista y larevolución proletaria mundial, mayo de 1940. Escritos, tomo XI, página 270.

[9] Lenin, Obras Completas, TomoXXVII, página 438.

[10] Marx y Engels, Manifiesto Comunista.

[11] Lenin, Obras Completas, Tomo XXVII, 1916, página 269 y 392.

[12] Lenin, Obras Completas, Tomo XXVII, 1916, páginas 65 y 66.

[13]Idem, página 271.

[14] Lenin, Obras Completas, Tomo XXVII, página 402, año 1916.

[15] Lenin, Obras Completas, TomoXXVII, pagina 442, año 1916.

[16] Lenin, Obras Completas, tomo XXVIII página 238, año 1916.

[17] Lenin, Obras Completas, tomo XXIV, página 268, año 1915.

[18]La Unión Europea y nuestra política, documento de la LIT sobre la situación europea, 5 de febrero del 2014.

[19]Manifesto Comunista, parte 1: “Burgueses y proletarios”.

[20] Lenin, Obras Completas, tomoXXX, 1916, página 37, subrayados enel original por Lenin.

[21]Lenin, Obras Completas, tomo XXVII, 1916. Pág.

[22]León Trotsky, Manifiesto de laCuarta Internacional sobre la guerra imperialista y larevolución proletaria mundial, mayo de 1940. Escritos, tomo XI, página 278.