Una ola de despidos

Las elecciones departamentales del próximo domingo se desarrollan mientras los trabajadores sufrimos miles de despidos. Así sucede en la industria láctea con el reciente cierre de la planta de Calcar en Colonia, donde ya había cerrado previamente Yazaki.

En la industria frigorífica los envíos al seguro de paro se cuentan por miles. Es emblemático el reciente despido de Raúl Torres en el Frigorífico Canelones, con el cual la multinacional Minerva busca amedrentar a los obreros que vienen de una histórica y sacrificada lucha que permitió la reapertura de la planta en el 2021.

En las últimas semanas echaron a 90 trabajadores de la hormigonera Ramyan y a 200 trabajadores de la citrícola Camposol (Salto), aunque luego la patronal dió marcha atrás. También en Paycueros la patronal desde hace meses aplica despidos y amenazas. Recientemente los trabajadores del MIDES se movilizaron porque no se les paga el sueldo.

Con esta ola de ataques las grandes patronales buscan acrecentar sus ganancias a costa de aumentar la explotación y dejar a muchos sin trabajo. Así sucede siempre en este sistema capitalista.

El gobierno del Frente Amplio

Orsi, que asumió hace más de dos meses, deja correr los despidos y las amenazas patronales. Esto a pesar de la designación del dirigente “comunista” Juan Castillo en el Ministerio de Trabajo, a quien se presenta como “pro-trabajadores”.

Sin embargo, frente a los reclamos obreros, se excusan en que el gobierno asumió hace “solo 60 días”. Nos piden paciencia y nos colocan una trampa con el llamado “diálogo social”.

Pero los tiempos de los trabajadores no son los tiempos de los gobernantes, de los ministros y los dirigentes del FA. Ellos cuentan con cargos permanentes, grandes sueldos y prebendas de todo tipo.

Los trabajadores, por el contrario, dependemos de nuestra fuerza de trabajo y estamos sufriendo los despidos y rebajas de salarios hoy. En las fábricas vivimos hoy la prepotencia permanente de la patronal, que amenaza con echarnos o sancionarnos. Tenemos que pagar las cuentas, el boleto, el alquiler, el agua, la luz. Más de 150mil desocupados buscan desesperadamente un empleo para poder subsistir y 500mil trabajadores cobran un salario miserable de $25.000. ¡Y tienen el rostro de pedirnos paciencia!

Los trabajadores que votaron al Frente Amplio esperando un cambio comienzan a chocar con la realidad de que el gobierno está muy alejado de las problemáticas que afectan a la clase obrera.

Las elecciones

En este marco es que se desarrollan las elecciones departamentales. Los dirigentes del Frente Amplio así como los partidos de la derecha antiobrera y corrupta -Blancos, Colorados y los defensores de los torturadores de Cabildo Abierto-, se preparan para acomodarse en los miles de jugosos cargos que se disputan en las intendencias, las alcaldías y los municipios.

Tan alejados están estos dirigentes de las necesidades populares que ha sido una campaña electoral que ha pasado sin pena ni gloria.

Nos piden el voto con sus promesas estériles, que además no pasan de ser un circo decadente, pues todos ellos están comprometidos con las grandes patronales, las multinacionales y se someten a los dictados y planes del capitalismo imperialista.

Por otra parte, el sector de izquierda agrupado por fuera del FA, la UP-FT, acentuó en esta campaña municipal su orientación reformista que ya habíamos criticado antes (1), lo que se expresó en la consigna “Por un Montevideo justo y solidario” en la campaña que lleva a Eduardo Rubio como intendente de Montevideo.

En esta ocasión, lamentablemente, ni siquiera existe, al interior de esta alianza, un polo que agrupe a un sector obrero y que plantee como eje, con toda claridad y abiertamente la lucha por el Socialismo con democracia obrera y el gobierno de los trabajadores, como sucedió en las elecciones nacionales.

Nuestra posición

Está decadente democracia capitalista nos muestra cotidianamente la corrupción en que se enlodan todos los partidos defensores del sistema. Algunos ejemplos de eso son el caso Caram y su sobrina (Partido Nacional), en Artigas. O en Paysandú con las innumerables jodas de Besozzi. Por su parte el FA, ya en menos de 60 días tuvo que sacar a Cairo, la Ministra de Vivienda (MPP) y ahora debió renunciar la vice-presidenta de la ANP, Alejandra Koch (PS), tras ascender de cargo a su a su marido y cobrar sueldo extra. Y así podríamos continuar.

Respetamos profundanmente la decisión que tomen los trabajadores, pero desde IST hemos decidido ante la falta de una alternativa obrera y socialista llamar en esta ocasión al voto blanco o nulo.

Construyamos el partido de la clase obrera, socialista y revolucionario

Llamamos a los trabajadores precarizados, a los obreros/as que enfrentan los hostigamientos patronales en la fábrica día a día, a los que cobran salarios y jubilaciones de miseria; a la clase obrera en su conjunto, les decimos que nada pueden esperar estas elecciones municipales.

Es necesario construir desde cada pelea, con los mejores activistas, un partido obrero y revolucionario. Un partido sin patrones ni burócratas sindicales. Un partido que ponga su eje en la lucha por un Uruguay y un mundo Socialista, liquidando el sistema capitalista que nos condena a la explotación y la miseria. Para esa tarea te invitamos a IST.

Referencias:

1) https://www.ist.uy/ist-ante-las-elecciones-internas/

Por IST