Karl Marx: Un fantasma en el túnel de 8 de octubre

¿Qué sucede? muchos se deben preguntar. Por qué una obra realizada por artistas de Alemania, Francia y Uruguay sobre las paredes del túnel de 8 de octubre con la imágen de Marx, genera tanta reacción. Diarios como  El País, El Observador, semanarios y dirigentes políticos han dedicado ríos de tinta y horas de discursos para volver afirmar, luego de 200 años, que el marxismo está muerto, generando todo tipo de ataques sobre a su figura y sus ideas.

Escrito por Juan Ranchos

¿Quién era Marx?    

Federico Engels afirmaba en su discurso ante la muerte de su compañero que “Marx era, ante todo, un revolucionario. Cooperar, de este o del otro modo, al derrocamiento de la sociedad capitalista y de las instituciones políticas creadas por ella, contribuir a la emancipación del proletariado moderno, a quien él había infundido por primera vez la conciencia de su propia situación y de sus necesidades, la conciencia de las condiciones de su emancipación: tal era la verdadera misión de su vida. La lucha era su elemento.

Y luchó con una pasión, una tenacidad y un éxito como pocos(…)”. “Por eso, Marx era el hombre más odiado y más calumniado de su tiempo. Los gobiernos, lo mismo los absolutistas que los republicanos, le expulsaban.

Los burgueses, lo mismo los conservadores que los ultrademócratas, competían a lanzar difamaciones contra él. Marx apartaba todo esto a un lado como si fueran telas de araña, no hacía caso de ello; sólo contestaba cuando la necesidad imperiosa lo exigía”.

¿Por qué fue y sigue siendo tan odiado por la burguesía?


Los grandes patrones y sus representantes continúan hoy día con toda violencia combatiendo a Marx. Es que él fue un militante y estudioso de la sociedad que surgía en medio de revoluciones, el capitalismo. Demostró por medio de la ciencia que de la misma manera que el capitalismo y su clase social, la burguesía, triunfaron liquidando con ejércitos armados y levantamientos al feudalismo, el capitalismo no sería eterno y correría el mismo destino si la clase obrera se organiza, realiza una revolución imponiendo sus propias instituciones y su propio gobierno.  

Esto es así, por que la revolución burguesa que tomó el poder con las ideas de Libertad, Igualdad y Fraternidad, se dieron solo para un pequeño sector privilegiado de la sociedad, mientras que la mayoría sufrimos privaciones de todo tipo.

Otro descubrimiento que enfureció a los capitalistas fue la teoría de la Plusvalía. Que demuestra que el obrero con sus primeras horas de trabajo ya paga su salario y el resto de la jornada laboral (a la que llamó plusvalía) se la apropia el patrón y esa es la verdadera fuente de su capital.

Algunos quisieron e intentaron hablar de la acumulación “originaria”, es decir de la existencia de capital anterior. Pero la historia de la humanidad ha demostrado que esa “acumulación originaria” en nuestro continente y en el mundo fue el producto de grandes saqueos a los pueblos originarios, de su exterminio, del robo de sus riquezas y la esclavización de muchos hombres y mujeres. Al decir de Marx “el proceso de donde salieron el obrero asalariado y el capitalista tuvo como punto de partida la esclavización del obrero”.  

Por eso los patrones y sus representantes odian a Marx, porque sus ideas no son pasado sino que son más actuales que nunca. Además el capitalismo no solo roba al obrero su trabajo, en épocas como las actuales lo priva de un empleo e incluso de los medios para su propia existencia. La burguesía lleva así a la ruina a la mayor parte de la humanidad.

Pero Marx identificó claramente en esta sociedad dividida en clases sociales,  qué sujeto social estaba llamado a organizarse y ponerse a la cabeza de la pelea por la nueva sociedad, acaudillando al resto de los oprimidos. Y afirmó que ese sujeto era “la clase obrera, que lo único que tiene que perder son sus cadenas”.      

El intento histórico de las clases dominantes por enterrar las ideas marxistas, tiene que ver con el miedo al fantasma que continúa recorriendo el mundo. Y esto es, que los obreros organizados en un gran partido y apoyados en la teoría marxista podemos luchar para cambiar al mundo, por una sociedad sin explotados ni explotadores.