
El gobierno imperialista de Trump está desarrollando una verdadera ofensiva contrarrevolucionaria. Primero fueron los bombardeos selectivos en Caracas. Ahora los ataques masivos en Irán, junto a su aliado, el Estado genocida de Israel. Y ya nos avisa que Cuba será el próximo objetivo.
Con esta ofensiva que combina la agresión militar con la presión económica y diplomática, busca profundizar su dominación. Y si bien tiene sus gobiernos sumisos favoritos, como Milei o Bukele, no tiene problema en “negociar” con Delcy y el régimen chavista en Venezuela, o con el presidente de Colombia, el ex-guerrillero Gustavo Petro, a quien pasó de decirle que “se cuide el trasero”, a catalogarlo de “estupendo” tras reunirse con él en Washignton. Incluso el gobierno cubano -después de las amenazas de Trump-, afirmó que mantiene conversaciones con EEUU para buscar “soluciones”.
Es que esta ofensiva tiene, en última instancia, un objetivo fundamental: reventar a la clase obrera, a los trabajadores, para aumentar la explotación y el saqueo. Para ello necesita la “colaboración” de los gobiernos nacionales. Quiere aumentar la precarización, rebajar salarios, despedir en masa, aumentar la edad para jubilarnos y borrar derechos laborales.
En nuestro país, Orsi y su canciller, Lubetkin, han evitado condenar las acciones terroristas de EEUU. Los dirigentes del MPP demuestran con claridad que el gobierno del FA defiende una política pro-imperialista.
Este sometimiento quedó claro cuando después de una reunión en enero con el embajador yanqui y amigo personal de Trump, Lou Rinaldi, Orsi declaró: “Uruguay tiene una visión que no va en contraposición con lo que nos plantea la Embajada de Estados Unidos. Al contrario, tenemos que seguir así” (1).
Esto ha generado bronca en la propia base del FA, que no se ha quedado de brazos cruzados sino que se ha rebelado y ha criticado abiertamente la claudicación del gobierno frente al genocidio en Palestina o que el ministro Oddone elogie la política económica de Milei.
La bronca y la desilusión entre los trabajadores con este gobierno, viene aumentando. En el Carnaval vimos una manifestación de este proceso: hubo gran cantidad de críticas al gobierno por parte de muchas murgas como Doña Bastarda, Cayó la Cabra, La Gran Muñeca y otras.
Otra muestra es que hasta el profesor e intelectual frenteamplista, Gerardo Caetano, ha declarado que “hasta ahora la revolución de las cosas simples no se ve” (2), y el propio Fernando Pereira reconoció que “claramente tenemos un distanciamiento con nuestra base social” (3).
El discurso del gobierno y la realidad de los trabajadores
Sin embargo Orsi, que decidió seguir la “tradición” de Lacalle Pou y realizar un discurso ante un pomposo acto ceremonial en el Parlamento, se dedicó a enumerar los “logros” del gobierno y a decir lindas frases sobre la democracia y la justicia social.
“En un mundo desigual, la justicia social es un deber moral”, sentenció, ganándose el acalorado aplauso de ministros y parlamentarios. ¿Pero habrán aplaudido de igual manera los trabajadores?
¿Habrán aplaudido los trabajadores de SUTIGA? Que en vísperas del 8 de marzo, cuando las mujeres salieron de forma masiva a las calles para reclamar por sus derechos, se conoció un nuevo comunicado del sindicato, donde vuelven a reclamar que no se les paga el sueldo, denunciando que: “A días del 8M resulta inevitable señalar la contradicción entre el discurso oficial y las condiciones reales en las que se sostienen las políticas públicas (…), resulta legítimo preguntarse por qué no se priorizan los recursos y el pago de salarios a quienes sostenemos diariamente la atención de violencia basada en género”.
¿Habrán aplaudido los miles de trabajadores que están siendo despedidos?: los de las tecnológicas Sabre y UKG, los de la alemana BASF, los de UCM, los obreros de los frigoríficos como el Casa Blanca o el INALER, los obreros de la bebida de la fábrica AMBEV en Paysandú, los obreros que trabajaban en la Planta de Cemento de ANCAP… o los trabajadores de las tiendas Daniel Cassin, Peace of Cake, Allie y Paddock, que están peleando porque la patronal quiere que acepten una rebaja salarial bajo amenaza de ser despedidos… o los trabajadores municipales, que ya rechazaron dos veces, en asambleas masivas, el pre-acuerdo donde la IMM pretende dar unas migajas de “aumento” salarial.
¿De qué justicia social habla el gobierno, en medio de esta ofensiva contra los trabajadores, con despidos y precarización?
¿Dónde está la justicia social en la educación, donde el 6+1% sigue siendo una vieja promesa incumplida? Además, han dejado la Transformación Educativa de Lacalle Pou, con algún retoque.
Hay que romper con el FA y sus dirigentes vendidos

Cada vez está más claro para los trabajadores que el rumbo del gobierno es a la derecha y en beneficio de los poderosos. Que los dirigentes del Frente Amplio nos quieran vender como gran transformación el aumento de algunas becas o que hay algunos remedios más en salud pública, es una verdadera vergüenza. ¡Y pensar que en algún momento se proclamaron antiimperialistas!
Los dirigentes del Partido Comunista, con su ministro Castillo, y los del Partido Socialista con Civila, intentan tapar esta realidad porque tienen que justificar su presencia y sus cómodos cargos en el gobierno. Pero pese a sus esfuerzos, no pueden contener el creciente descontento entre las bases.
Nosotros de IST queremos abrir un diálogo fraternal con todos los trabajadores y esa base que cada día se ve más desilusionada.
Por un lado, es necesario organizarnos en nuestros lugares de trabajo y estudio, hacer asambleas cada vez más grandes y salir a la calle a protestar como lo están haciendo el SUTIGA y varios sindicatos.
Por otro lado, es necesario que al calor de esas peleas, discutamos cómo formar un nuevo partido de izquierda, por fuera del FA. Un partido de los trabajadores. Sin patrones, sin burócratas sindicales, sin generales patriotas. Un partido verdaderamente antiimperialista y socialista, que luche por un gobierno obrero en Uruguay y el mundo entero.
Por este camino, dando una lucha intransigente en las calles y formando nuestro propio partido y una Internacional revolucionaria, es que podremos derrotar la ofensiva del imperialismo y la arremetida contra los explotados en Uruguay y todo el planeta.
Fuentes:
1) https://www.gub.uy/presidencia/comunicacion/noticias/presidente-orsi-mantuvo-encuentro-embajador-estados-unidos-lou-rinaldi
2) La Diaria 2/3/26
3) La Diaria 4/3/26
