Marcha de la Bronca en Argentina –

Escrito por el PSTU de Argentina 22/7

Estamos viviendo un cambio en la conciencia de millones en Argentina. El presidente -argentino Javier Milei- está perdiendo apoyo en la juventud y la clase trabajadora, (que lo votaron masivamente en 2023). Esa masa de jóvenes de las barriadas, trabajadores/as, -ahora- rechaza a Milei, pero no quiere ni oir hablar del peronismo. Este es el proceso más rico, histórico, de ruptura con el partido que dominó a la clase obrera durante 80 años.

En este marco, se da el aumento en las encuestas de la imagen positiva de Myriam Bregman, -diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires y dirigenta del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS).
¿Cómo avanzar en este escenario en la tarea de dotar a la clase obrera de una herramienta política
para luchar por sus necesidades y por la Segunda y Definitiva Independencia nacional, camino a una revolución obrera y socialista y un gobierno de la clase obrera?

Los límites actuales

El FIT-U -en su momento una iniciativa electoral progresiva- no es el instrumento para esto. Eso ahora
es reconocido también por el PTS y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), ambos
miembros del Frente. En este contexto, la respuesta del partido de Bregman es la necesidad de construir un “Partido de la Nueva Clase trabajadora”. Nos parece que va en el sentido correcto. Sin embargo, la orientación concreta no lo es. En la práctica se limita a “Comités por Myriam presidenta” del PTS y quienes acepten su política y su hegemonía, totalmente centralizados por ese partido. Nos parece una orientación equivocada, y queremos debatir con eso.

Antecedentes

Trotsky debatía con el SWP norteamericano sobre esta política en la década del ‘30. Aunque no llegó
a concretarse, sus enseñanzas son muy útiles. Existen antecedentes de construcción de partidos obreros, tales como el Partido Laborista inglés, o el Partido Laborista en Argentina, que apoyó a Perón en 1946 y luego fue disuelto por él mismo. Está también el PT brasileño de Lula, en cuya construcción el PSTU de Brasil tuvo directa participación. Esos partidos reformistas, nacieron directamente de los sindicatos, en medio de grandes luchas y surgimiento de nuevas organizaciones obreras. E impulsados por dirigentes reconocidos. Esa realidad no existe en nuestro país hoy.
Sin embargo, eso no es un obstáculo para iniciar una campaña sobre la necesidad de construirlo, y de
un programa para el mismo. Eso es lo que tenemos condiciones de hacer desde ahora, aprovechando
esa popularidad de Myriam y creando un amplio movimiento unitario con ese objetivo.

La táctica del PTS
En tal sentido, nos parece equivocado, limitado, poco audaz y sectario, el camino que propone el PTS.
Construir “Comités” en los que solo puede participar un único partido, junto a quienes acepten
obedientes su dirección, no es nada atractivo para luchadores y dirigentes obreros o juveniles
independientes o que vienen del peronismo y reflejan esta nueva realidad política. Eso puede servirles para “engordar” al propio PTS, pero no para impulsar un verdadero y poderoso movimiento hacia un Partido de Trabajadores.

Formar Comités por un Partido de Trabajadores

Nuestra propuesta, a partir del acuerdo con el objetivo, es diferente. Tenemos que hacer “Comités
por un Partido de los Trabajadores” abiertos, amplios y democráticos, donde todas y todos podamos
mantener nuestra independencia y criterios a partir de ese acuerdo común, nuestra propia fisonomía
y propuestas programáticas y políticas. Esos comités sí podrían ser un marco organizativo para
decenas de miles de jóvenes y trabajadores. Queremos debatir esta propuesta para llevarla a cabo, con el PTS y demás partidos, así como con cientos de activistas y luchadores sindicales, juveniles, políticos.

Por IST