
Entrevistamos a Diego, dirigente de SUTIGA que nos explica la situación:
El jueves nos concentramos por un clásico de nuestro sector: la persecución sindical y la violencia hacia las trabajadoras tercerizadas.
En este caso, se trata de una organización llamada Impulso, que gestiona el Centro de Artigas, un centro de discapacidad. Desde que ingresaron, se han sucedido distintos hechos a partir de que las trabajadoras empezaron a tomar medidas, especialmente con un referente del lugar que es una persona bastante violenta y que ha agredido a trabajadoras. Ante las quejas, se tomaron el atrevimiento de despedir a una afiliada nuestra.
Así que el jueves nos vamos a concentrar en la tripartita y vamos a utilizar todas las herramientas que tengamos a disposición, tanto a nivel del Ministerio de Trabajo como de la prensa y otros ámbitos, para que le devuelvan el puesto de trabajo a la compañera y para que esta persona violenta no vuelva a pisar ese dispositivo del MIDES.
Las afectadas son todas las trabajadoras afiliadas que tenemos, porque este tipo de organizaciones lo que busca es meter miedo cuando tomamos medidas por algún reclamo. Se manejan de esa manera, con prácticas patronales nefastas, que ya hace tiempo no deberían tener lugar en el Estado, porque no le aportan nada a la política pública y, lamentablemente, los trabajadores tenemos que seguir soportándolas.
Por eso, el grupo de afiliadas y trabajadoras está muy preocupado por la actitud de este sujeto, que no tendría ni que pisar ese centro de discapacidad. Primero, porque no tiene la idoneidad para trabajar allí y, segundo, porque esa no es la forma en que deberían relacionarse los trabajadores con otras personas en el marco de una política pública.
La organización, hasta ahora, niega todo. Sin embargo, nosotros tenemos un informe del abogado bastante completo y contundente, hay cámaras y vamos a ir hasta las últimas consecuencias para que el MIDES se haga cargo de esta situación.
