La enorme y sacrificada pelea que vienen llevando adelante obreros, campesinos y la población originaria en Bolivia, que exige la renuncia del presidente Rodrigo Paz, muestra la disposición a luchar, expresada en más de cuarenta cortes de ruta, huelgas y multitudinarias protestas de decenas de miles de personas que salieron a las calles.

El gobierno del presidente Paz, acorralado y debilitado por los casi dos meses de lucha, debió apelar al “estado de excepción”, que significa restringir las libertades democráticas y movilizar al enorme aparato represivo de las Fuerzas Armadas. Su violenta represión ya había dejado catorce muertos durante las movilizaciones. 

Este intento de contraofensiva de éste gobierno débil, pudo llevarse adelante por la complicidad de la alta dirigencia de la COB, -Central Obrera Boliviana-, que a espaldas de la clase trabajadora aceptó el llamado “diálogo” del gobierno de Paz, dividiendo la unidad obrero, campesina que en su dinámica llevaba a la caída de un gobierno capitalista, amigo del imperialismo norteamericano, que viene castigando al pueblo de Bolivia con las recetas del FMI que llevan a la baja de salarios y el constante aumento de tarifas, combustibles y alimentos.       

Ni las clase obrera ni los campesinos fueron derrotados

Si bien la cúpula sindical de la COB, está intentando frenar el movimiento, al cierre de esta nota persistían más de veinte bloqueos de rutas y muchas manifestaciones continuaban. Más allá de que la embestida represiva del gobierno sumada a la traición de la alta dirigencia de la COB, lograran atenuar la intensidad de la pelea, las razones de fondo que llevaron a esta situación siguen intactas y solo una bestial represión a sangre y fuego puede derrotar esta enorme lucha. Al momento de escribir esta nota, la clase trabajadora, los campesinos y poblaciones originarias  no han sido derrotadas y la pelea sigue abierta.

Libertad para los presos por luchar. Vigencia plena de las libertades democráticas 

Frente a esta situación la clase trabajadora Latinoamericana, la de todo el mundo y los estudiantes deben exigir al gobierno pro imperialista de Rodrigo Paz el levantamiento inmediato del “estado de excepción”, la libertad  de todos los presos políticos y la plena vigencia de todas las libertades democráticas. 

La lucha de la clase trabajadora y los campesinos bolivianos necesita romper las fronteras nacionales para defenderse y fortalecer la pelea para su triunfo. Los trabajadores y estudiantes en el mundo debemos sacar también conclusiones de esta pelea. No se trata de la lucha solamente contra el gobierno de derecha de Rodrigo Paz. Todos los gobiernos, en la medida que están al servicio de la clase capitalista, de derecha o “izquierda”, al gobernar al servicio de la clase patronal e imperialista, están obligados a aplicar planes económicos que van en contra de las y los trabajadores y el pueblo pobre. 

Hoy sufrimos planes parecidos, con diferentes gobiernos, en Uruguay, Argentina, Brasil y toda América Latina. Es por esa razón que un triunfo de los trabajadores y campesinos bolivianos sería un enorme aliciente para las luchas y nuestros reclamos en cada país. Todo el apoyo y solidaridad con el pueblo boliviano en lucha contra el gobierno de Rodrigo Paz. La lucha de la clase obrera boliviana es nuestra lucha.

Viva la lucha de obreros y campesinos en Bolivia

Abajo el estado de excepción

Libertad a todos los presos políticos

Por IST