Siria: la izquierda entre la revolución y Al Assad

Este texto tiene tres partes, la primera versa sobre la Revolución Siria propiamente dicha, la segunda sobre cómo y por qué la izquierda estalinista se ha posicionado contra la Revolución Siria, al igual que ultraderechistas como el Frente Nacional de Le Pen y los griegos de Amanecer Dorado, y la tercera está compuesta por una serie de links a webs de los agrupamientos internacionales de la izquierda marxistas que mejor y más valientemente se han posicionado a favor de la Revolución Siria.

Por Benito Toribio, administrador del Blog Código Bronstein

PRIMERA PARTE: LA REVOLUCIÓN SIRIA

Si algo une al imperialismo de la OTAN, al integrismo de ISIS y Al Nusra, a la dictadura de Al Assad, al sionismo de Israel, al eje de Arabia Saudí-Catar y al eje Rusia-Irán-Hezbolah es que a ninguno le conviene que la Revolución Siria triunfe. Hay que estudiar con detenimiento esta Revolución que ha pasado de ser un movimiento pacífico por la vía de las grandes movilizaciones a estar inmersa en una guerra en la que no hay solo dos bandos, sino cuatro, o cinco si añadimos a los kurdos sirios de YPG-Rojova.

La Revolución Siria, que empezó en marzo de 2011, forma parte de las luchas populares de Túnez y Egipto y que se han extendido a los demás países de la región. Es un capítulo nacional de una revolución árabe internacional en proceso, con sus altibajos. También, se inscribe en el marco de las luchas contra el neoliberalismo tras la crisis económica de 2007-2008 a nivel mundial de la que formó parte el 15-M español, que encontró su inspiración en las revoluciones árabes.

Además de ser una respuesta a la crisis económica mundial, lo es también una revuelta contra las políticas neoliberales impuestas por la dictadura de Al Assad, y alentadas por el FMI y el Banco Mundial. Sin olvidar que el pueblo también protesta por la opresión y falta de libertad de una dictadura implacable.

El  neoliberalismo extremo de Al Assad ha permitido el creciente desmantelamiento de los servicios públicos en Siria, el paro masivo, la supresión de subvenciones y, sobre todo, la falta de bienes de primera necesidad y han acelerado las privatizaciones que están dirigidas a beneficiar a las clases dirigentes y burguesas ligadas al poder político.

Las reformas neoliberales del régimen han potenciado una política basada en la recepción de las inversiones directas extranjeras. El aparato represivo de Siria ha ejercido “de agente de seguridad” de las multinacionales, protegiéndolas de los disturbios y de las reivindicaciones sociales. El Estado sirio ha jugado el papel de alcahuete para los capitales, garantizando el enriquecimiento de una clase burguesa ligada al régimen.

Las privatizaciones han creado nuevos monopolios privados en manos de las personas cercanas a Al assad y que forman parte integrante del sistema de corrupción. La familia de Makhlouf, primo de Bachar al Assad acumula más del 50% de las riquezas económicas sirias.

RESPUESTA DEL PUEBLO

El movimiento popular se manifestó contra este estado de cosas con grandes manifestaciones por toda Siria y la respuesta del régimen fue la más absoluta represión y violencia armada. La principal forma de organización del pueblo fue la creación de comités de coordinación populares en los barrios, ciudades y pueblos. Estos comités de coordinación popular son la verdadera vanguardia del movimiento popular que movilizó al pueblo en las manifestaciones primero y en la guerra después. Desarrollaron también formas de autogestión popular basada en la organización de las masas en las regiones liberadas del yugo del régimen. Se pusieron en marcha consejos revolucionarios que centralizaron los comités.

El profundo proceso revolucionario sirio es un verdadero movimiento de base, laico y democrático que moviliza a las clases explotadas y oprimidas contra la élite capitalista ligada al orden. El movimiento comenzó de manera pacífica exigiendo reformas, pero, como la dictadura de Al Assad respondió con la violencia y una represión generalizada, sectores de la población siria decidieron entonces organizar la resistencia armada para defenderse de los ataques del régimen formando las milicias populares y laicas del Ejército Libre de Siria (ELS), que es el referente de la Revolución en estos 5 años de guerra que llevamos.

En el seno de la oposición al régimen se encuentra la Coordinadora Nacional para el Cambio Democrático del que forman parte, entre otros, partidos de izquierdas, como el Partido Árabe Socialista Democrático, el Partido Comunista del Trabajo Sirio, el Baaz Democrático Árabe Socialista, la Coalición de Izquierda Marxista o el Partido de la Izquierda Kurda en Siria. Esta coordinadora, los comités de coordinación popular y el Ejercito Libre de Siria son opuestos a la intervención de la OTAN y sus aliados, y son contrarios al otro centro de oposición, el Consejo Nacional Sirio, oposición burguesa desde el exilio desde 2005, que son partidarios de la intervención imperialista.

LA DICTADURA DE AL ASSAD NO ES ANTIIMPERIALISTA

Detengánomos un momento para señalar que la izquierda estalinista a nivel internacional, al igual que la ultraderechista Marine Le Pen o los griegos de Amanecer Dorado, mantiene un apoyo a la dictadura contrarrevolucionaria de Al Assad. Confunden la dictadura de la familia Assad, de más de 40 años en el poder, con un gobierno antiimperialista, socialista y progresista. Olvidan que el petróleo sirio ahora lo extrae Shell, que las constructoras son francesas y que no existió derecho a organizarse en sindicatos desde que gobierna la millonaria familia Assad.

Después de un periodo en el que el panarabismo baazista de los años 50 y 60, años en los que se nacionalizaron sectores estratégicos de la economía, el control del partido lo tomó en 1970 el ala derecha de Jafez Al Assad, que empezó a revertir las políticas progresistas. Y desde 2000 su hijo Bachar implementó políticas neoliberales extremas, unidas a una represión atroz contra el pueblo. El ala Bakdash del Partido Comunista Sirio no se desmarcó del Partido Baaz en estos 40 años de dictadura de la dinastía Al Assad.

Pero es que, además, la dinastía Al Assad tiene una relación más que cordial con Israel y el imperialismo americano. Hafez Al-Assad primero y luego su hijo Bachar normalmente tuvieron alianzas con ellos abiertamente, apoyando la represión de los levantamientos de izquierda en la guerra del Líbano. Al Assad también colaboró con George Bush padre en la invasión de Iraq en 1991. Respecto a Israel, el sionismo considera a la Siria de Assad como el mejor de los vecinos, Al Assad no ha apoyado a los Palestinos y no ha cuestionado la ocupación sionista de los Altos de Golán en territorio Sirio. El régimen de Assad tiene una larga historia contrarrevolucionaria.

EL IMPERIALISMO ESTADOUNIDENSE

EEUU, la UE y su brazo armado, la OTAN, solo cuando la revolución ya estaba en un nivel en el que no había vuelta atrás, se marcó el objetivo de mantener la “estabilidad en la zona”, su estabilidad, y el equilibrio de poder a nivel internacional. A EEUU le da igual que Al Assad emplee armas químicas contra la población desarmada, la tortura practicada en las prisiones, los asesinatos a sangre fría en plena luz del día y el asedio criminal a poblaciones enteras que se mueren de hambre y sed.

Las potencias imperialistas, en su afán de mantener el dominio estratégico de Oriente Medio, para sus fines económicos y comerciales, están permitiendo un verdadero genocidio, han aceptado todas las condiciones impuestas por Rusia. EEUU y la UE han preferido los acuerdos nucleares con Irán, los pactos políticos con Israel, el comercio petrolero con Arabia Saudí, en detrimento de centenas de miles de vidas humanas del pueblo sirio. Esta es la lógica que rige el sistema capitalista hegemónico en el mundo.

POTENCIAS DE ORIENTE PRÓXIMO: EL EJE SAUDÍ-CATARÍ Y EL EJE IRANO-RUSO 

Las potencias regionales como Turquía, Arabia Saudí, Catar e Irán, con su apéndice Hezbolah, han intervenido en el conflicto, apoyando a uno u otro bando con la mirada puesta en el equilibrio de fuerzas regional. Arabia Saudí no quiere dejar que crezca la influencia de Irán, Turquía quiere dominar una parte de Siria e impedir que los kurdos conquisten su autodeterminación nacional, Qatar quiere expandir sus dominios, e Irán no quiere perder un aliado en la región. Israel tiene miedo a que un gobierno independiente en Siria cambie de actitud en relación al control de los altos de Golán y en relación a la domesticación de los movimientos palestinos, y por eso prefiere que todo siga igual.

La intención del imperialismo de EEUU no es acabar con el régimen de Al Assad sino asegurar la estabilidad de la zona para que no corran peligro sus privilegios. Ni la de Rusia, Irán o Hezbolah es salvar a Al Assad sino asegurar y repartirse el equilibrio con Arabia Saudí, Yemen y Turquía. Lo que a ninguno de estos actores conviene es una revolución en Siria.

Hay otro actor más que no es imperialista. En la franja norte, a lo largo de la frontera con Turquía y una parte de de la iraquí, está en amnos de las fuerzas kurdas sirias, Rojova, a excepción de unos tramos que controlan el ELS, por un lado, y el ISIS, por otro.

AL QAEDA y EL ESTADO ISLÁMICO

En el conflicto están interviniendo también grupos contrarrevolucionarios de ideología salafista, basada en lecturas ultradogmáticas del Corán, como el Frente Al Nusra (Al Qaeda) y el Estado Islámico, que lucha contra todos los bandos, atacando por igual al ELS y a las tropas de Al Assad. ISIS y Al Nusra, independientemente de su orientación militar en un determinado momento del conflicto, no representan los verdaderos deseos del pueblo sirio de libertad, justicia e igualdad social. Estos grupos solo pudieron crecer en el pasado con la ayuda del régimen por un lado, y de la acción de las potencias imperialistas, sobre todo EEUU, por el otro. Esos grupos nada tienen que ver con las formas organizativas y democráticas del inicio de la revolución, los Comités de Coordinación Locales ni con el laico Ejército Libre de Siria.

Las milicias fundamentalistas salafistas están financiadas principalmente por Arabia Saudí y Catar, países aliados de las potencias imperialistas. Es una fuerza militar que tiene un programa reaccionario, que combate al régimen con una visión sectaria, confesional-religiosa, como si la revolución, fuese el enfrentamiento entre la mayoría sunita contra la minoría chií-alauita, supuestamente representada por Assad.

EL EJÉRCITO LIBRE DE SIRIA

La milicias no religiosas del ELS tiene un mayor enraizamiento en el seno de la población, lo que le da el sustento social y político que las milicias salafistas no tienen. El Ejército Libre de Siria es un frente militar laico, formado mayoritariamente por soldados y altos mandos desertores del Ejército regular de Assad que se pasaron al bando de la revolución, por civiles que perdieron todo en la guerra y se adhirieron a la revolución y, también, por todos los sectores que impulsaron la revolución por la vía de las grandes movilizaciones, como los Comités de Coordinación Locales, que fueron obligados a defenderse y, por eso, se armaron.

La dirección del ELS defiende una perspectiva laica y democrática. Tiene tendencias populares, enraizadas en las capas oprimidas de la sociedad, pero también pequeñoburguesas, que tienden a la conciliación con las potencias colonialistas. Eso está en contradicción con el sentimiento de la población (y de las milicias), que se levantaron y que desean libertades democráticas y justicia social, y no quieren saber nada con el imperialismo.

La prensa burguesa se refiere también como a la “oposición siria” al Consejo Nacional Sirio (CNS), que hemos mencionado más arriba. Es una oposición burguesa no representativa en el exilio, y es partidaria de la intervención de la OTAN. El CNS no tiene nada que ver con el Ejército Libre de Siria, que es radicalmente opuesto a la intervención imperialista y consigue su propio armamento de las victorias contra el régimen.

PERSPECTIVAS EXTRANJERAS

Una coalición internacional liderada por EEUU, con Jordania, Barhein, Catar, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos empezó a bombardear al Estado Islámico. Después Francia y Reino Unido también iniciaron sus ataques.

Rusia comenzó atacando al ISIS pero, además está bombardeando a posiciones del ELS y está consiguiendo que el régimen de Al Assad, que estaba al borde del colapso, haya recuperado terreno en zonas claves. La intervención rusa está siendo fundamental y está cambiando el curso de la guerra a favor de Assad.

EEUU y la UE, Rusia y China y las potencias regionales en su conjunto y sin excepción, buscan en Siria una solución de tipo yemenita, o dicho de otra manera, como mucho quitar la cabeza del régimen, el dictador Bachar Al Assad, y mantener su estructura intacta, como se ha podido constatar durante los encuentros entre oficiales estadounidenses y rusos, o durante la conferencia internacional de Ginebra. El único punto de discrepancia es la posición rusa que todavía intenta mantener a Al Assad en el poder, pero que podría sacrificarlo en un futuro próximo para preservar sus intereses geoestratégicos en Siria. Las grandes potencias no tienen ningún interés en ver hundirse al régimen.

Las potencias reaccionarias regionales, Arabia Saudita y Qatar a la cabeza, intentan, por su parte, desviar la revolución siria para reconducirla sobre la vía de sus propios objetivos que no son otros que sus intereses propios en la región y no los del pueblo sirio. Las direcciones reaccionarias de estos países quieren intervenir en Siria para limitar el proceso revolucionario y restringir las consecuencias políticas, sociales y económicas de las revoluciones.

Del mismo modo potencian un discurso y una visión confesional del conflicto, apoyando financieramente los grupos armados que tienen un comportamiento confesional en contradicción con el mensaje de unidad popular de la revolución siria. Estos poderes reaccionarios intentan en Siria y en otros lugares de la región impedir la difusión y la profundización de los procesos revolucionarios que amenazan el orden establecido y se emplean a fondo para acabar con ellos.

LA REVOLUCIÓN DEL PUEBLO

El pueblo sirio, a pesar de todo, resiste y continúa su lucha para construir una nueva Siria. La revolución continúa con sus altibajos. La revolución significa derrocar el régimen dictatorial de los Assad y oponerse a los imperialismos mundiales y regionales, que intentan desviar el proceso revolucionario sirio para defender sus propios intereses y para atacar los del pueblo sirio.

Es por esta razón que hay que rechazar y condenar todas las intervenciones extranjeras en Siria, ya sea mediante el eje occidental y saudí-catari, como el eje irano-ruso porque sostienen el régimen en su represión contra el movimiento popular y le dan apoyo militar y financiero.

La continuación de la revolución se inscribe, también, en la voluntad de construir una Siria libre, democrática, laica y revolucionaria que elimine todas las desigualdades y discriminaciones sociales, étnicas, de géneros y religiosas, que apoye el derecho a la autodeterminación del pueblo kurdo, que respete las minorías religiosas y étnicas y que garantice las libertades democráticas y políticas de todos.

La perspectiva de la revolución no se circunscribe a las fronteras de Siria, se compromete igualmente a apoyar la liberación del Golán ocupado, a sostener los derechos del pueblo palestino para el regreso de los refugiados, a la autodeterminación del territorio de la Palestina histórica y a apoyar a los demás pueblos de la región en sus luchas contra sus dictadores y el imperialismo.

MOVIMIENTO INTERNACIONAL ANTIGUERRA

Los movimientos antiguerra deben decir NO a todas las intervenciones extranjeras, pero no debe quedarse ahí, debe decir NO a las dictaduras, y apoyar incondicionalmente al movimiento popular en lucha por la democracia y la justicia social.

Este movimiento debe oponerse a la OTAN, EEUU y la UE. Al mismo tiempo hay que oponerse a las intervenciones de las monarquías del Golfo y de Turquía. Hay que decir NO al “mal menor”, porque esa es la vía de la derrota. Hay que decir NO a Assad, a ISIS y a Al Nusra. Hay que decir NO a los EEUU y a Rusia. NO a Teherán, a Riad y NO a Ankara. Y hay que decir SÍ a los pueblos en lucha por la democracia y la justicia social.

SEGUNDA PARTE: LA IZQUIERDA ESTALINISTA CONTRA LA REVOLUCIÓN SIRIA 

Igual que durante la guerra fría, para los estalinistas la política no gira en torno a la lucha de clases, sino alrededor del conflicto entre los bloques de lo que antes era el bloque del Pacto de Varsovia y lo que es el de la OTAN. Por tanto, esta izquierda estalinista apoya o no las movilizaciones populares en un país dado, en función de las alianzas internacionales de los gobiernos de un país dado. Donde esos gobiernos apoyan a EEUU, en general favorecen las luchas sociales en su contra. Pero en países cuyos dirigentes fueron aliados de la URSS, el mismo tipo de luchas sociales (huelgas, movilizaciones estudiantiles, protestas antineoliberales o contra la represión) son tachadas de injerencias imperialistas, maniobras de la CIA,….

Ante las revoluciones árabes, se da una situación muy paradójica. Los gobiernos de EEUU y la UE dicen “apoyar” la lucha por la democracia en Siria, a la vez que ayudan a reprimir movimientos parecidos en Bahrein, Arabia Saudita… En Túnez y Egipto, apoyaron a los antiguos dictadores, Ben Ali y Mubarak, hasta su caída; luego dijeron que estaban a favor de la democracia en estos países; y luego respaldan a los militares que luchan por mantener todo lo posible del antiguo régimen. La hipocresía es clara.

Pero lo peor es que la izquierda estalinista reproduce la misma hipocresía, sólo que de forma inversa. Dicen apoyar la revolución en Túnez, Egipto, Bahrein,… mientras que denuncian a los centenares de miles de personas que participaron en la masiva movilización popular contra el dictador Al Assad en Siria como a agentes de EEUU e Israel.

EL BLOQUISMO GEOESTRATÉGICO NO LO ES TODO

Es verdad que los aspectos geopolíticos deben tenerse en cuenta, y también lo es que EEUU intenta aprovecharse de cualquier oportunidad para ejercer su influencia. Y estas injerencias incluso pueden disfrazarse de revoluciones. Las “revoluciones de colores” (en Ucrania, en Georgia, y algún que otro país) no fueron realmente revoluciones. Se caracterizaron por la ausencia de movilización desde abajo o de autoorganización y carecieron de propuestas de cambio y justicia social, más allá de cambiar el nombre del presidente… Pero esto no implica meter en el mismo saco toda movilización popular que incomode a un dirigente supuestamente hostil para EEUU.

Es imprescindible que la izquierda anti-imperialista tenga una visión ecuánime y revolucionaria de cómo se entrecruzan las cuestiones geoestratégicas y las demandas populares autóctonas: Es cierto que la CIA conspira sin cesar, que la OTAN no es una institución humanitaria sino criminal al servicio de las grandes potencias y que EEUU, la UE, Israel y los países del Golfo han intervenido siempre para impedir la democracia y la soberanía en esta zona geoestratégica de vital importancia. Pero también es igualmente cierto que no sólo existen la CIA y la OTAN, que los pueblos también conspiran, que sus conspiraciones se llaman revoluciones (o revueltas, levantamientos, protestas, huelgas generales,…) y que solo así se pueden dar cambios auténticos en las relaciones de dominio capitalista y neocolonial.

Hay un dilema histórico con un incidente en la revolución rusa de 1917, la Alemania del Kaiser Guillermo permitió que el tren que trasportaba a Lenin camino de Rusia alcanzara su destino y encendiera aún más la mecha de la Revolución de Octubre. Este hecho fue utilizado después por la derecha y los reformistas en Rusia para tildar a Lenin de agente alemán. A ningún revolucionario se le ocurriría insinuar esto, pero gente desde la izquierda estalinista dice que la oposición siria es agente de occidente y de la CIA.

HAY QUE ACABAR CON LOS PLANTEAMIENTOS PLANTILLA “O CON… O CON”

Es un hecho que los movimientos auténticos pueden atraer el interés de alguna superpotencia. Durante décadas, la debilidad de la URSS ante EEUU la llevó a complementar su poder directo con la influencia en los movimientos opositores en los países del bloque occidental. En América Latina, muchas guerrillas recibieron algún tipo de apoyo del este. El Congreso Nacional Africano de Sudáfrica recibió subvenciones muy importantes del bloque soviético. Se podrían dar muchos más ejemplos. Pero sólo la derecha más cavernícola podría argumentar, en base a tales hechos, que estos movimientos carecían de genuino apoyo popular. La influencia soviética tuvo un efecto pero las luchas contra el apartheid o contra las dictaduras en América latina no fueron meras expresiones de la guerra fría entre los bloques capitaneados por EEUU y la URSS.

Si hoy en día EEUU tiene que recurrir a estrategias parecidas, es otra confirmación de su relativa debilidad. Y es un factor que debe tenerse en cuenta, pero no hasta el punto de negar toda posibilidad de una revolución popular e independiente. Aunque ésta es la conclusión clara y lógica de la posición estalinista.

Las posiciones reduccionistas del “O con…o con…” que se basan en que en el conflicto sirio hay sólo dos bandos hacen un daño mayúsculo.  La izquierda marxista tenemos que luchar por liberar al pueblo de esos “pensamientos plantillas” de esa herencia estalinista, para poder dar respuestas desde la lucha de clases a estos procesos de cambio en el mundo árabe.

La cuestión clave es la siguiente: o situarnos del lado de los tiranos como Al Assad (que aplican las mismas políticas neoliberales contra las que nos manifestamos en Europa), o situarnos al lado del pueblo que lucha por la justicia social. Si la izquierda no toma la opción acertada, dejaremos que los islamistas y el sectarismo ocupen el espacio de la izquierda, haciendo retroceder nuevamente la reconstrucción de la izquierda y de la clase trabajadora en estos países.

TERCERA PARTE: LA IZQUIERDA MARXISTA APOYA A LA REVOLUCIÓN SIRIA

Este modesto texto queda cojo si no lo complementamos con la lectura de los artículos a los que se puede acceder mediante estos links a webs de los agrupamientos internacionales de la izquierda marxistas que mejor y más valientemente se han posicionado a favor de la Revolución Siria. Esta lista también incluye entrevistas, manifiestos,… Lo que sigue es algo más que una bibliografía:

Cinco años de la Revolución Siria: “El pueblo quiere la caída del régimen

http://www.anticapitalistas.org/spip.php?article28831

http://www.aporrea.org/movil/internacionales/a172918.html

http://www.izquierdarevolucionaria.net/index.php/internacional/otros-oriente-medio/9983-quinto-aniversario-de-la-primavera-arabe

http://www.uit-ci.org/index.php/noticias-y-documentos/revolucion-arabe/1031–5-anos-de-revolucion-en-siria

http://www.marxist.com/in-defence-of-the-syrian-revolution-the-marxist-perspective.htm

http://www.mundosocialista.net/doc/891

http://internationalsocialists.org/wordpress/2014/04/solidarity-with-syrian-revolutionary-socialists/

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=151510

¿Cuál es la naturaleza del régimen de Bashar al-Assad?

Y ahora, ¿quiénes son los “agentes del imperialismo”?

http://www.marxist.com/what-the-assad-regime-was-and-what-it-has-become-1.htm

http://www.marxist.com/what-the-assad-regime-was-and-what-it-has-become-2.htm

http://www.anticapitalistas.org/spip.php?article27427

http://www.anticapitalistas.org/spip.php?article26170

http://uit-ci.org/index.php/noticias-y-documentos/revolucion-arabe/247-carta-abierta-de-la-izquierda-revolucionaria-siria-sobre-la-revolucion-popular-siria

10 cuestiones fundamentales para entender la Revolución Siria

http://www.mundosocialista.net/doc/840

¿Por qué Putin apoya a Assad?

Declaración de Estambul: Rompamos el bloqueo a la Revolución Siria

http://www.anticapitalistas.org/spip.php?article26332

http://www.marxist.com/in-defence-of-the-syrian-revolution-the-marxist-perspective-2.htm

http://www.marxist.com/syria-which-stage-is-the-war-at.htm

http://www.mundosocialista.net/doc/712

La Revolución Siria y los movimientos contra la guerra en Occidente: una discusión necesaria con la izquierda y los activistas

Los rumbos de la revolución siria

http://uit-ci.org/index.php/noticias-y-documentos/revolucion-arabe/745-iadonde-va-la-primavera-arabe

http://nuevoclaridad.es/revista/index.php/revista/internacional/226-tunez-y-egipto-el-nuevo-protagonismo-de-la-clase-obrera

http://www.anticapitalistas.org/spip.php?article28815

Publicado originalmente en https://codigobronstein.wordpress.com/2016/07/13/la-izquierda-entre-la-revolucion-siria-y-al-assad/

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