Los trabajadores necesitamos construir nuestro partido revolucionario

El aumento del desempleo, del hambre, de la miseria y de los ataques a los trabajadores por parte de las patronales y el gobierno de la derecha están generando luchas y bronca en muchos frentes.

Escrito por Federico

La “bonanza económica” que pudo haber generado alguna ilusión, tan promovida por los dirigentes del FA, que dentro del capitalismo podía existir poco a poco, mejoras estructurales y duraderas para los trabajadores (un capitalismo “más humano”), en poco tiempo se esfumaron y mostró lo utópico de esa concepción reformista.

Porque el capitalismo es un sistema irreformable que necesita atacarnos permanentemente, los trabajadores debemos organizarnos para destruirlo, como la mejor tradición del marxismo revolucionario ha sostenido históricamente, con Marx, Lenin y Trotsky a la cabeza. Para esa tarea es que necesitamos construir un partido revolucionario.

Sin embargo, la mayoría de la “izquierda” oficial, los dirigentes del Partido Comunista y Socialista hace bastante que abandonaron esa lucha. Solo se preocupan por los cargos, las elecciones, los negociados parlamentarios y por defender este podrido sistema y sus instituciones. Por eso siempre quieren llevar a los obreros detrás de los sectores burgueses “progresistas” y nos dicen que todo se soluciona votando cada 5 años. ¡Como si pudiéramos esperar!

Como decía Lenin en referencia a la socialdemocracia, se han transformaron en “partidos obreros burgueses”. Lenin definió ya en 1916: “La única línea marxista en el movimiento obrero mundial consiste en explicar a las masas que la escisión con el oportunismo es inevitable e imprescindible, en educarlas para la revolución en una lucha despiadada contra él” (1), porque “el reformismo (…) se transforma de hecho en un instrumento de la burguesía para corromper a los obreros y reducirlos a la impotencia”. (2)

¿Qué tipo de partido necesitamos?

Lenin apostaba a formar otro tipo de partido, muy diferente al de los reformistas. Era necesario formar un partido compuesto por los obreros más explotados, que se organizaran independientemente de la burguesía, de los patrones, obreros que no tuvieran nada que perder con la revolución. Ese era el Partido Bolchevique.

Nahuel Moreno sintetizaba de esta forma sus principales características:

1. Tenía una estructura que Lenin llamaba “conspirativa” esto es centralizada y disciplinada, apta para actuar en toda situación de la lucha de clases, pasar rápidamente de la legalidad a la clandestinidad y viceversa, adecuada para centralizar orgánicamente todas las fuerzas del movimiento de masas para la toma del poder por una vía insurreccional.

2. No aceptaba en su seno a todas las corrientes y programas por el solo hecho de reivindicarse del socialismo. Por el contrario, establecía una tajante línea divisoria entre los revolucionarios y los reformistas. El partido era de los revolucionarios y que los reformistas hicieran otro partido.

3. La actividad central del partido no era la electoral, sino la lucha de clases. Es el partido del trabajo diario, que interviene en las luchas de todos los días de la clase obrera y las masas explotadas, las acompaña, las trata de organizar y organiza en la clase y sus luchas al propio partido. Está en las peleas de la clase, en todas: tanto en las grandes corno en las pequeñas. Siempre trata de estar al frente de ellas, de dirigirlas y organizarlas o, como mínimo, intervenir en esas luchas espontáneas que hace la clase.” (3)

Este tipo de partido es el que desde IST en Uruguay y la LIT-CI a nivel mundial, queremos construir junto a los obreros y las obreras en las luchas cotidianas para luchar por el socialismo y que sea la clase obrera la que gobierne.

1) Lenin, “El Imperialismo y la escisión del socialismo” (1916)

2) Lenin, Marxismo y Reformismo (1913)

3) N. Moreno, “Problemas de organización” (1984)