Impunidad: Domingo Arena, cárcel VIP y privilegios para los torturadores

Mientras a los pobres se los mete en cárceles hacinadas y en condiciones infrahumanas, a los torturadores de la dictadura se los mantiene en cárceles de lujo y cobrando jubilaciones de $150.000.

El diario El País describe Domingo Arena de la siguiente manera:

“El dormitorio-celda de José Sande [responsable por crímenes y desapariciones en la dictadura NdE] tiene televisión por cable, aire acondicionado, computadora, calcomanías de Nacional, flores y dibujos de su hijo de tres años. (…) Las celdas de Sande, Arab y los otros cinco reclusos de la cárcel de Domingo Arena no tienen llaves ni horarios para apagar la luz.”

“(…) Para mantener la vida en prisión de José Arab, José Sande, Jorge Silveira, Pedro Freitas, Ricardo Medina, Enrique Rivero y Ernesto Soca el Estado invierte en el salario de unas 100 personas, más comida, mantenimiento, traslados y TV cable. Los reclusos cuentan con una enfermera que los visita todos los días —por más que algunos también tienen su seguro privado—, y tienen la posibilidad de ver en vivo los partidos del fútbol uruguayo. En el comedor hay un televisor LED de 32 pulgadas)”

“(…) Jorge "Pajarito Silveira (…) tiene su huerta propia que, según los compañeros, un soldado es quien la trabaja. No saben si hay dinero de por medio o lo sigue haciendo por jerarquía militar. (…) También comentan que se ha llevado prostitutas a la cárcel en los 10 años que lleva recluido (… )En el caso de Arab la comida es otro de sus pasatiempos. Además de los platos caseros que le lleva su esposa, tiene acumuladas cajas de fábricas de pasta y rotiserías, y en la heladera, al lado de una Sprite Cero, guarda celosamente unos chocolates suizos”, (…)“ 

“(…) José Sande tiene cuatro paletas de madera. Casi todos los días aprovecha para pelotear unas horas. (…) Cada vez que Sande quiere jugar a la paleta debe pedir permiso, porque la cancha está fuera del cerco que controla el Ministerio del Interior. (…) De hecho los presos de Domingo Arena pueden portar serruchos, tijeras, y elementos que en un centro de reclusión convencional serían objetos peligrosos. "No hay problemas de relación entre estos presos y el exterior, no existe el temor a la fuga o el mal comportamiento", explica Juan Miguel Petit, comisionado parlamentario para las cárceles.”

Fuente: http://www.elpais.com.uy/que-pasa/diez-anos-vida-domingo-arena.html

 

Lea también: Continúa el espionaje militar 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *