El 2018 se termina, las luchas siguen

Este 2018 está terminando con varios conflictos que los obreros venimos llevando adelante. 

En los días pasados tuvimos un paro docente que denuncia el cierre de 500 grupos en educación secundaria, lo que implicaría menos cargos docentes y grupos superpoblados para el próximo comienzo de cursos. A esto además se le suma el muy bajo presupuesto con el que quedó la educación (no se otorgó el 6% del PBI prometido), el avance en la mercantilización de la enseñanza y un cúmulo de problemas sociales y de infraestructura en todos los órdenes de la educación pública. El panorama para 2019 es de profundización de las carencias y problemáticas en todas las ramas de la enseñanza.

Los trabajadores de la DGI por su parte, se encuentran peleando contra la rebaja salarial que se les quiere imponer y se mantienen movilizados.

Por otra parte, al cierre de esta nota el gobierno aplica una vez más la esencialidad, el decreto represivo del pachecato, esta vez a los transportistas de combustible, quienes se encuentran en conflicto por un accidente laboral debido a las malas condiciones de la planta La Tablada de Ancap.

En el departamento de Salto los obreros de la Citrícola Caputto (el mayor exportador citrícola del país que cotiza en la Bolsa de Valores de Montevideo), han estado en conflicto por impago de salarios, licencias, aguinaldos, etc. Y actuando como un señor feudal, Caputto paga si se le antoja, llegando a abonar hasta en varias veces una quincena de trabajo.

Las luchas persisten en todos los sectores: en el Comercio, Motociclo acaba de cerrar una nueva sucursal y más trabajadores quedan en la calle. Los trabajadores de los molinos debieron ocupar las plantas porque la patronal no quiere aflojar. La industria metalúrgica Prestal sigue en conflicto por los envíos al seguro de paro. La empresa láctea Pili y la textil Medea bajaron cortina y dejaron sin trabajo a cientos de trabajadores.

Desde 2014 a la fecha se estiman que hay 50 mil puestos de trabajo menos y el desempleo aumenta.

Un gobierno sumiso con los imperialistas, pero muy duro con los trabajadores

La sumisión del gobierno del Frente Amplio (FA) ante Trump y los grandes capitalistas se vio expresada con la autorización de ingreso de aviones de guerra y tropas de Estados Unidos a nuestro país, lo que contó con el aval parlamentario de todos los partidos de derecha y pro-patronales.

Todo ese operativo militar y las tropas que desembarcaron en nuestro país estaban al servicio de amenazar las movilizaciones en Argentina, que se desarrollaron contra la cumbre del G20. 

Este gobierno sumiso a los mandatos de sus amos imperialistas y a los ricos del mundo, prepara un nuevo y duro ajuste que va fundamentalmente contra los trabajadores, la clase media baja y los sectores más pobres. Ya se anuncia la suba del boleto, los combustibles y todas las tarifas públicas. Y ya anunció también que llevará adelante un brutal recorte en los derechos de la seguridad social y las jubilaciones (y esto se dará gane quien gane las elecciones del próximo año).

El papel de la máxima dirección del PIT-CNT

En medio de los ataques de las patronales y el gobierno, la gran mayoría de la dirigencia de la Central permite que pasen las medidas y mantienen los conflictos aislados. Las fuertes críticas de la dirigencia de Fuecys contra la patronal en el último paro se quedaron solo en las palabras, mientras que a los obreros del comercio se los deja en la calle por los cierres de empresas, o se les niega aumentos reales de salarios. Y este ejemplo se repite en muchos gremios.

Los dirigentes no unifican las luchas, no dan continuidad a la pelea y deciden todo por arriba sin consultar a la base. De esa manera permiten que las patronales y el gobierno se impongan contra los trabajadores. Estos dirigentes son una casta burocrática alejada de los trabajadores, atornillada a sus sillones para defender sus privilegios y se ha enquistado en nuestros sindicatos. Debemos plantearnos como tarea organizarnos desde las luchas para expulsar de nuestras organizaciones a estos arribistas.   

Las tareas de los trabajadores

La tarea central de la clase obrera y todos los asalariados no son las elecciones, a la cual todos los partidos patronales quieren meternos como distracción mientras atacan nuestros derechos y nuestros salarios.

Si queremos frenar el plan privatista y mercantilista que destruye la educación y la salud pública, si queremos parar la privatización de las empresas estatales y todos los ataques a nuestros derechos y frenar el retroceso salarial y los despidos, debemos organizarnos para la movilización y la lucha contra el gobierno y las patronales que nos atacan, exigiendo al PIT-CNT un paro general que unifique las luchas por todos nuestros reclamos. 

También para terminar con este régimen de impunidad, donde golpistas, torturadores, violadores y asesinos de la pasada dictadura sean juzgados, castigados y enviados a una cárcel común. Nuestra tarea es salir a la calles y darle continuidad a la lucha. No habrá tampoco solución a la violencia contra nosotras las mujeres solo por medio de leyes. Estas terminan sin presupuesto, recortadas o directamente no se respetan. Debemos estar en en las calles y movilizadas, unificando nuestras demandas con la de todos los trabajadores. ¡Basta de violencia machista!

Ninguno de estos temas, de estas problemáticas que soportamos los trabajadores, las mujeres y las clases bajas, lo solucionarán las elecciones, solo nuestra lucha en la calle.

Construyamos el partido revolucionario de los trabajadores

Nosotros, los socialistas de IST, ante la debacle del FA y la experiencia que los trabajadores vienen haciendo en estos 14 años de gobierno, los llamamos a romper con esos dirigentes que han traicionado hasta sus promesas más elementales como la de tener un trabajo y salario digno.

También llamamos a no confiar en la vieja derecha represora, que acompañó con su voto en el parlamento muchas medidas que van contra los trabajadores y levantó las dos manos para que las tropas norteamericanas pisotearan nuestro suelo. Esa derecha de Blancos y Colorados es la dirigencia política que gobernó el país por más de 150 años, exprimiendo y reprimiendo a quienes vivimos de un salario. Tampoco la «nueva» derecha como Novick es una alternativa, pues su política también va en ese sentido antiobrero.

Desde IST te convocamos a organizarte junto a nosotros, en las luchas cotidianas y desde ellas poner los cimientos para construir un gran partido obrero y revolucionario que sirva de guía a los explotados en la gran lucha de fondo que es la construcción de una sociedad socialista con democracia obrera. Como la tarea no es solo en nuestro país sino a nivel mundial, integramos la Liga Internacional de los Trabajadores -Cuarta Internacional, que nuclea a más de veinte partidos y grupos en el mundo en la lucha por el socialismo a nivel mundial.

Te convocamos a formar una izquierda socialista y revolucionaria, cuya construcción tenga como norte el apoyo a luchas de los trabajadores y el socialismo a nivel mundial, para terminar con esta sociedad capitalista que nos condena a la explotación y la miseria.