Debate sobre la caída de Dilma en Brasil

Polémica y debate sobre Brasil

Como se preveía, y luego de una larga farsa en el senado brasileño, se votó la destitución de Dilma Rousseff del Partido de los Trabajadores (PT) y ahora asumirá hasta el final del mandato quien fuera su vicepresidente, Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

Por Juan Ranchos y Federico

Ya desde hace varios años, tanto el gobierno del PT en Brasil -como también el Frente Amplio aquí en Uruguay, y también el resto de los gobiernos que se autoproclaman “de izquierda” y “socialistas” en nuestro continente- nos dijeron a los trabajadores que para defender las conquistas contra la derecha, debíamos votarlos a ellos en las elecciones para que pudieran mantenerse en el gobierno. Nos decían que la derecha nos bajaría los salarios, nos recortaría los derechos y el presupuesto público, a diferencia de ellos, que defenderían las conquistas.

Los trabajadores y sectores populares confiaron en ellos, y le dieron su voto “contra la derecha”. Quienes no aceptamos el chantaje de estos supuestos izquierdistas, denunciamos a esos gobiernos como fieles aplicadores de la política del Fondo Monetario Internacional (FMI), y del imperialismo más allá de sus discursos. Y defendimos la independencia de clase, incluso durante el mayor auge de los “progresistas”. Fuimos tachados por ello, de “hacerle el juego a la derecha”. ¿Pero que sucedió?.

Pero apenas comenzó a golpear la crisis en nuestro continente, estos gobiernos “de izquierda”, hicieron lo mismo que históricamente hizo la derecha: descargar dicha crisis sobre los trabajadores y sectores populares, haciendo lo que nos decían que no iban a hacer (recortar el presupuesto público, recortar salarios, “achicar” y privatizar el Estado, etc). Quedó claro, quien realmente le hacía el juego a la derecha. Este elemento comenzó a desgastar aceleradamente a estos gobiernos, pues son desde el gobierno los responsables directos de los ataques a las masas. Es en este marco también, donde se desarrolla la situación política brasileña.

Las masas dejan de confiar en los falsos izquierdistas del PT en Brasil

El aumento del transporte público en los autobuses y el metro, anunciados por el alcalde de São Paulo, Fernando Haddad del PT en enero de 2013, fue el comienzo de grandes movilizaciones y de un cambio en la situación política. Las protestas durante la Copa de las Confederaciones fueron en aumento, miles y miles en las calles protestaban contra el aumento del boleto y contra el desmantelamiento de la educación y salud pública, mientras se favorecía a la FIFA y las empresas privadas en sus negociados corruptos. Se estima que más de 250 mil personas salieron a la calle en varias ciudades. Solo en Rio de Janeiro se movilizaron más de 100 mil personas. El 13 de junio se produciría una fuerte represión con balas de goma por parte de la policía.

En 2014, en el inicio del mundial de fútbol, una huelga de una semana de los obreros del Metro de San Pablo paralizaba el transporte. La misma  también fue violentamente reprimida por el gobierno de Dilma y el PT.  En esos mismos días, cerca de 4.000 militantes del movimiento Sin Techo protestaban en la ciudad.

Las movilizaciones fueron aumentando contra el gobierno de Dilma en todos los estados. La respuesta del Gobierno del PT fue un duro ajuste fiscal, desalojos a los sin tierra, recortes en salud, vivienda y educación –todo lo que dijo que NO iba a hacer durante las elecciones-, además de aumentar la represión (por ejemplo con la Ley Antiterrorista, de la que ahora se servirá el gobierno de Temer para seguir reprimiendo).

Expresión de esta política al servicio de los ricos, fue por ejemplo el colocar al frente del Ministerio de Agricultura la senadora Kátia Abreu, militante del PMDB, apodada “Reina de la motosierra ” y “Miss deforestación “ . Abreu tiene una larga historia de conflictos con los ambientalistas y movimientos sociales. Es conocida por ser gran defensora de los latifundistas, los mismos que asesinan y desalojan indígenas y sin techo para lucrar y especular con la tierra.

Otro claro ejemplo fue el nombramiento de Joaquim Levy, apodado “manos de tijera”, y quien hizo carrera dentro del FMI, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Central Europeo (BCE).

La profundización del recorte que intentó aplicar Dilma con estos siniestros personajes en el segundo mandato, hizo crecer más el enfrentamiento de su gobierno contra los trabajadores, estudiantes y los sin tierra. El PT también comenzó a perder su base social. Esto significó la ruptura de miles de obreros con el PT, que no querían que Dilma continuara gobernando. Incluida  la histórica zona obrera del ABC paulista, que había sido un bastión del PT desde su surgimiento.

En  2015, el gobierno continuó el mismo camino. El PT anunció un recorte de recorte de gastos por 23.300 millones de dólares. Unas 200 escuelas fueron ocupadas en san Pablo por los estudiantes. En Río de Janeiro los trabajadores del sector público cobraron sus salarios atrasados y en algunos Estados el sueldo fue pagado cuotas. Las huelgas y conflictos se extendieron por todo el país, los profesores en Río de Janerio realizaron una huelga de más de 36 días. El repudio al gobierno del PT lo ponía contra las cuerdas en su misión de aplicar el ajuste.

A esto, se sumó la corrupción en el llamado “Petrolão” que abrió investigaciones sobre coimas y lavado de dinero, donde fueron procesados dirigentes del PT, y además están involucrados todos los partidos de  un parlamento brasilero sumamente corrupto. Los trabajadores ya no querían más al gobierno de Dilma y Temer, y ya hace tiempo que no lo respaldaban, habían roto con él. ¿Es posible creerle a Dilma cuando nos dice que ella enfrentó a los poderosos de Brasil? Sin dudas que no pasa de un chiste de mal gusto que ningún trabajador se cree. La podredumbre y el repudio al PT, es solo la punta del iceberg que amenaza a todo un régimen corrupto hasta la médula.

Los trabajadores y sectores populares tienen la enorme tarea de poner en pie una huelga general para echar a todo ese congreso corrupto comenzando por su cabeza, el gobierno de Temer. Esa es la única forma de enfrentar el ajuste en curso. Desde el PSTU (nuestro partido hermano en Brasil) y la LITCI, estamos poniendo todas nuestras fuerzas para ello.

El discurso del golpe en Brasil

"Nos preocupa que las fuerzas progresistas estén perdiendo territorio y que el trabajo de la derecha conservadora esté teniendo resultados", decía al diario El Observador el secretario general y senador del Partido Socialista, Yerú Pardiñas.

La burocracia del PIT-CNT en nuestro país, salió luego del impeachment (juicio político) a Dilma a respaldar el análisis que vimos más arriba: “hay una recomposición de las fuerzas de la derecha a la que Uruguay no escapa el proceso en marcha de golpe de Estado en Brasil, el triunfo de las elecciones parlamentarias de la contrarrevolución en Venezuela, y la no aprobación del plebiscito en Bolivia para la reelección de Evo Morales”. Incluso el PIT-CNT en la sede central junto a José Mujica como principal orador, realizaron un acto contra la “consumación del golpe en brasil”.

Pero lo cierto que los diputados y senadores que votaron la salida de Dilma del gobierno, son los mismos corruptos y derechistas que asumieron en las elecciones, gracias al propio PT. Quien asume la presidencia, Michel Temer, fue el candidato que acompañó a  Dilma y al PT en las elecciones pasadas, ambos fueron votados en la misma lista.

Es este mismo parlamento antidemocrático, lleno de delincuentes y hasta algunos nostálgicos de la dictadura, los que acompañaron al gobierno del PT en los planes de ajuste que no pudo profundizar.

Un claro y reciente ejemplo de lo que decimos, es que en más de mil municipios el PT se alió –¡otra vez!- con los partidos a los que denuncia por el “golpe”, para las próximas elecciones municipales que se harán en octubre.

¿Qué es un golpe de estado? ¿Qué significa el impeachment?

En setiembre de 1973 fue derrocado tras el bombardeo a la Casa de la Moneda, en Chile Salvador Allende, Augusto Pinochet escribiría unas de las historias más sangrientas contra los trabajadores y los estudiantes chilenos e instaurando una fuerte dictadura militar. En febrero de 1973 Uruguay sería parte del proceso de caída de los regímenes democrático burgueses y el triunfo de los golpes de estado. Miles de activistas perseguidos, torturados, muchos asesinados y desaparecidos. Largos años sin sindicatos, sin partidos políticos ni elecciones. En 1976 la instauración de la dictadura en Argentina costaría la vida a más de 30 mil personas y la gran mayoría de los partidos políticos, como en Uruguay y Chile, debieron pasar a la clandestinidad. Más acá en el tiempo, en el 2009, el golpe de estado en Honduras significó el recorte de las libertades democráticas instaurando un estado de sitio, y se persiguió a los opositores.

El Impeachment, como vemos, no fue nada de esto. Fue una maniobra preventiva de la burguesía para que el gobierno no cayera producto de la movilización de las masas. Es el intento de cambiar algunas figuras y caras más desprestigiadas del gobierno, sin que cambie nada en el régimen.

Las gigantescas movilizaciones y el proceso de luchas de 2013 y 2014 fueron un serio aviso para la burguesía. Por eso, a último momento, las ratas que tenían una alianza con  Dilma, Lula y el PT (o sea, la derecha, los partidos de las iglesias y las Cámaras de empresarios), viendo que la perspectiva sería la inestabilidad política, y que esto podía desembocar en la caída del gobierno por las propias movilizaciones, además de llevar al empantanamiento la aplicación del ajuste (que el imperialismo y la burguesía necesitan), abandonaron el barco. Llamaron a algunas movilizaciones centralmente de clase media, y realizaron el gran circo del juicio político.

En este panorama, la gran mayoría de la izquierda latinoamericana hace un análisis superestructural, centrado únicamente en lo que sucede en el parlamento, y no en la lucha de clases. Olvidan que en el parlamento solo se refleja en forma muy distorsionada, lo que pasa en la lucha de clases.

 De esta forma, no ven el rico proceso de lucha y de la crisis del régimen que como explicamos, viene desde el 2013 con masivas manifestaciones e innumerables huelgas que resisten el ajuste. Dejan de ver la película, el proceso dialéctico, para solo ver únicamente la foto:  el juicio político a Dilma.

¿Por qué el Frente Amplio y la burocracia del PIT-CNT

defienden al gobierno ajustador del PT?

El discurso del golpe defendido por los dirigentes del Frente Amplio y la burocracia del PIT-CNT en nuestro país. Buscan así esconder los ataques del gobierno petista a los trabajadores, limpiarlo de sus responsabilidades y evitar lo más posible la ruptura de los trabajadores con el mismo (pues nos dicen que habría que estar con el gobierno “contra la derecha”, como nos decían en las elecciones). Y es que el Frente Amplio, recorre el mismo camino que el PT de Brasil, es el espejo donde estos dirigentes se miran, y utilizan ese discurso que también les será útil a ellos para decirnos a los trabajadores que debemos apoyarlos a ellos “contra la derecha”… que ellos mismos han inflado nuevamente dándole cargos y acordando políticas junto a ellos.

Hoy Tabaré Vázquez va por la senda de ajustes, recortes a la educación y baja de salarios. La misma senda que Dilma tomó en Brasil. No es extraño que en medio de la caída en las encuestas, salgan a defender a gobiernos ajustadores que tienen de izquierda y socialistas solo su nombre. La burocracia sindical traidora y corrupta, esta viendo peligrar el trampolín que el FA, donde muchos de ellos acceden a cargos y terminan abiertamente del lado de las patronales como Juan Castillo. Por eso denuncian un golpe que no existió y defienden un gobierno repudiado y abandonado por los trabajadores como es el PT.

Sin embargo, la denuncia del golpe no pasa de un circo mediático de algunas declaraciones para la tribuna. Pues en los hechos, siguen siendo aliados con Temer tanto a nivel comercial como político, como lo son con Macri y Horacio Cartes en Paraguay. Ya el ministro de relaciones exteriores, Nin Novoa, lo manifestó claramente: “Uruguay reconoce expresamente al gobierno Temer”.[1]

[1] http://www.elpais.com.uy/informacion/uruguay-reconoce-expresamente-gobierno-temer.html