Colombia: ¡Fuera Duque, asesino!

¡Fuera Duque, asesino! Nada justifica esta masacre.

Al momento de escribir esta nota, llevamos 7 días de paro nacional. A pesar de que los organizadores llamaron a paro de 1 día, la gente sigue en las calles y nuevos sectores se unen, lo que demuestra que la burocracia no interpreta el sentir de la clase trabajadora, de la juventud precarizada, de los campesinos, de los sectores populares, que al momento han puesto ya más de 70 mil muertos por covid 19 y desafiando la pandemia siguen en la protesta poniendo los muertos, ahora enfrentando la brutalidad policial. Estos muertos son responsabilidad de Duque. Todos, los de la pandemia y los del paro. Como dice la consigna que se agita en las calles: ¡sí, señor, cómo no, el gobierno los mató!

Autor: Comité Ejecutivo – PST Colombia . LITCI

El régimen, antidemocrático y represivo ha quedado al desnudo.

Las cifras oficiales reconocen apenas 25 muertos, cerca de 100 desaparecidos. Las cifras reales son superiores. De los desaparecidos muy seguramente muchos están muertos porque la policía se está llevando en camiones a los heridos; cientos de detenidos que son golpeados brutalmente en los CAI, estaciones de policía y estaciones de Transmilenio y mujeres agredidas sexualmente porque así entrenan a la tropa para quienes violarlas es un trofeo de guerra. No se sabe a ciencia cierta las cifras de muertos, heridos, lisiados y detenidos porque los medios y los organismos estatales de control ocultan la verdad y hacen causa común con el gobierno y expresidentes para echarle agua fría a la protesta o sembrar el miedo.

Las redes sociales se han convertido en el medio de comunicación y difusión de las masas movilizadas. Por ellas circulan miles de videos, de audios, comunicados, carteles, denunciando que solo en Cali hay 24 muertos – los cálculos sobrepasan los 50 asesinados en el país- denunciando los atropellos, mostrando como la policía y el ejército disparan sus armas contra la población inerme, incluso contra funcionarios de la defensoría del pueblo, la procuraduría, defensores de derechos humanos y delegados de la ONU que van a supervisar el respeto de los derechos de los detenidos, como ocurrió en la noche del lunes 3 de mayo en Cali.

Tres maneras de atacar la movilización y contener la protesta

Esta es la primera forma, la represión brutal para sembrar el terror y para disolver las marchas. Mientras tanto los grandes medios se encargan de hacer una campaña soterrada contra la protesta, mostrando cómo ella se ha convertido en un caos de violencia.

Los analistas a sueldo se encargan de confundir a la gente utilizando sus viejas técnicas de psicología de masas con el objetivo de dividir y generar desconfianza entre los que luchan, para que la hermandad y la solidaridad por ideales comunes que ésta genera, se destruya y cada uno actúe pensando que quien está a su lado puede ser un enemigo. Señalan con toda la intención, que hay gente honesta que protesta pacíficamente y que hay otros infiltrados que son vándalos enviados por las disidencias armadas, las mafias de narco traficantes o bandas de desadaptados que buscan saquera y quemar. Frente a este argumento es inevitable preguntarse por la eficiencia inusitada de la inteligencia del régimen que logró detectar en 6 días la ubicación de estas organizaciones, pero ha sido incapaz en décadas de acabar con las organizaciones armadas que trafican con coca, asesinan dirigentes sociales, dirigentes sindicales y defensores de comunidades que luchan por sus territorios.

Es posible que las disidencias aprovechen la coyuntura, pero lo que si nos queda claro es que esta realidad la utiliza el gobierno para generar miedo y quebrar la protesta. Nos recuerda el mismo método utilizado en el paro de noviembre de 2019 cuando el mismo gobierno de Duque y los medios, nos dijeron que nuestras casas iban a ser atacadas por hordas de vándalos armados y quedó claro -por los videos de los vecinos que circularon por las redes- que era la misma policía la que los había organizado. Esa experiencia mostró como lo ha demostrado la historia de la lucha de clases que los infiltrados son los mismos policías disfrazados de civiles o sus bandas de informantes y civiles armados (paracos) o el lumpen que genera la miseria capitalista, presa fácil de los organismos de seguridad del estado pues carecen de la más mínima conciencia de clase. Ellos mismos ponen bombas incendian y destruyen para generar caos y justificar la represión.

Que no nos digan que derrumbar estatuas de los héroes de los opresores y colonizadores, o hacer pintas en las paredes o defenderse de las bombas y las balas de los aparatos represivos del estado es vandalismo, que no nos digan que atacar los íconos de un régimen profundamente represivo, corrupto y explotador, es vandalismo. Jamás se podrá comparar la violencia de los opresores que durante siglos han robado, estafado, explotado y oprimido al pueblo trabajador con los estallidos de legítimo odio de clase de los oprimidos cuando ya ven que no tienen más que perder que la propia vida. Los verdaderos vándalos son los que están en el poder.

Tampoco podemos hacer eco a los llamados que ahora está haciendo el gobierno para diálogos incluso con los dirigentes de las marchas. No pudo con la represión no pudo con el engaño y el temor, ahora intenta conseguir consensos. Esto lo que muestra es que la protesta nacional de la clase trabajadora y todos los sectores explotados es muy fuerte, y el 5 nuevamente se llenaron la calles con marchas contra la represión y los asesinatos. Duque debe salir, este gobierno no tiene apoyo del pueblo colombiano, el paro debe convertirse en un paro de la producción hasta sacar a los asesinos del pueblo.

Necesitamos organizar la lucha de manera bien consciente y democrática para que podamos resistir. Estas son nuestras propuestas:

  • Organizar comités de paro en cada barrio, en cada cuadra en cada empresa, en cada vereda en cada sindicato, en cada colegio y universidad
  • Organizar las guardias, siguiendo el ejemplo de los indígenas y las comunidades afro, que nos permitan una defensa organizada de las movilizaciones y de la represión
  • Hacer llamado a la base de la policía para que se niegue a obedecer órdenes de disparar o de atacar la movilización legítima del pueblo.
  • Organizar en los barrios comités de familiares de policías para que los convoquen a apoyar al pueblo al que pertenecen y los persuadan de no reprimir su movilización. Apoyamos a los policías que se nieguen a reprimir y nos oponemos a cualquier castigo.
  • Desmonte inmediato de ESMAD
  • Desmonte inmediato de toda la red de informantes civiles, desmonte de las bandas paramilitares.
  • Juicio y castigo a los mandos que han dado la orden de disparar, juicio y castigo a quienes han ejecutado las órdenes y son responsables de asesinatos, detenciones arbitrarias, atropello y violación de mujeres
  • Encuentro Nacional de Emergencia de las organizaciones que están en paro y han puesto el pecho en la lucha para decidir democráticamente la continuidad de la lucha.
  • ¡Abajo el gobierno asesino de Duque!

¡Abajo el régimen represivo y antidemocrático!

Juicio a Uribe y a quienes han instigado a la base de policía y ejercito a que usen sus armas contra la población y han convocado de hecho a las bandas de civiles armados para que también lo hagan.

¡ Viva el paro nacional indefinido ¡