Argentina: Basta de criminalizar la protesta

Libertad y desprocesamiento de todos los compañeros, basta de perseguir a Sebastián Romero y los luchadores

  • ¡Libertad para los presos de las protestas de diciembre, para Milagro Sala, Jones Huala y todos los presos por luchar!
  • ¡Repudio a la decisión de la Cámara Federal de Macri de volver a encarcelar a César Arakaki y Dimas Ponce del Partido Obrero!
  • No a la persecusión a Sebastián Romero y los luchadores!

Escrito por Federico

El pasado mes de diciembre los trabajadores argentinos salieron a las calles a protestar contra la reforma previsional que el gobierno de Macri finalmente aprobó. La misma significa mantener las jubilaciones hundidas y pretende que los trabajadores trabajen hasta el agotamiento, “optando” por retirarse a los 70 años. Todo esto en un marco de tarifazos en la luz, el agua, el gas y el transporte que hace que los salarios y jubilaciones cada vez den para menos. Fue en esta coyuntura que el 14 y el 18 de diciembre, los trabajadores se movilizaron por cientos de miles frente al Congreso, cuando este trataba la aprobación de la reforma previsional. La respuesta del gobierno frente a las protestas fue la represión indiscriminada y la detención de activistas y militantes.

Así fue que la “Justicia” solicitó la detención de nuestro compañero, Sebastián Romero, militante del PSTU (nuestro partido hermano de Argentina). Fueron detenidos también Dimas Ponce y César Arakaki (militantes del Partido Obrero), quienes finalmente fueron liberados gracias a la movilización y que ahora intentan meter presos nuevamente. Además, fueron detenidas otras cinco personas, de las cuales algunas ni siquiera habían participado en la movilización. Tan brutal fue la represión que la solidaridad internacional con los trabajadores no se hizo esperar. En nuestro país nos movilizamos ante la convocatoria de la FEUU, frente a la embajada de Argentina, para solidarizarnos con el pueblo argentino. Lo mismo sucedió por ejemplo en Chile y Brasil.

El gobierno de Macri, con estos ataques a los trabajadores y a los partidos de izquierda, busca intimidar a los que luchan para hacer pasar su brutal ajuste y sus leyes al servicio de las patronales. Busca criminalizar la protesta y por eso, incluso antes de los hechos de diciembre, ya había encarcelado a Milagro Sala por protestar, y lo mismo hizo con el dirigente mapuche Francisco Jones Huala,

reconocido por su pelea para recuperar la tierra robada por la multinacional Benetton. En el curso de esta lucha fue que asesinaron a Santiago Maldonado, quien se encontraba protestando contra la detención del dirigente.

Esta es la política represiva del gobierno de Macri para amedrentar a los que luchan. Por eso se hace necesaria la mayor solidaridad obrera internacional frente a la persecución y represión de los gobiernos que quieren ajustarnos cada vez más para beneficiar a las grandes patronales.


¿Quién es Sebastián Romero?

Desde hace doce años, Sebastián es obrero de la General Motors (GM). De 2012 a 2014 fue delegado de sus compañeros y luego dejó de serlo por un fraude acordado entre la empresa y la dirección burocrática del sindicato SMATA (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor). A principios de 2017 fue referente de la heróica lucha que dieron los obreros de GM contra las 350 suspensiones que habían acordado el Sindicato y la patronal, gracias a la cual muchos recuperaron sus puestos de trabajo. La empresa le acaba de mandar el telegrama de despido, aprovechándose de la persecución que está sufriendo. En su barrio, el FONAVI de Rosario, Sebastián se organizó con sus vecinos para protestar por la falta de mantenimiento y de obras que pone en riesgo la vida de los habitantes.

Sebastián es un militante socialista y revolucionario. Hace seis años es parte del PSTU y la LIT-CI, no sólo para organizar mejor la pelea en la fábrica o el barrio, sino para terminar con este sistema capitalista que somete a la inmensa mayoría de la población a una vida de necesidades insatisfechas, miseria y violencia, al servicio de la ganancia de unos pocos.