8M de 2017: un punto de inflexión en la lucha de las mujeres trabajadoras

Una histórica gran movilización

 

El pasado 8 de marzo las mujeres nos hicimos sentir en todo el mundo. En más de 45 países y 200 ciudades nos movilizamos por nuestros derechos, contra la violencia machista y los femicidios. Por primera vez, hubo un llamado al paro internacional de mujeres, demostrando la imperiosa necesidad de hacer de esta lucha algo a escala mundial, pues la opresión y explotación de la mujer no conoce fronteras.

 

En este marco, fue que en nuestro país realizamos una histórica y conmovedora movilización de 300mil personas. Con las mujeres al frente, y acompañadas por una gran presencia de varones, hicimos escuchar nuestros reclamos, nuestra rabia, nuestra indignación por la situación que vivimos principalmente las mujeres trabajadoras, las pobres, las desempleadas. Somos las que sufrimos con mayor crudeza la explotación, la precariedad laboral, la violencia física y psicológica, el acoso en nuestros trabajos, en nuestra casa y en la calle. A las que el desempleo golpea de forma más dura, como les sucedió a las 900 obreras de Fripur, la gran mayoría de ellas jefas de familia que fueron dejadas en la calle.

 

La histórica movilización que realizamos el 8 de marzo es producto de esa situación que vivimos todos los días, desde hace generaciones, y que ya no estamos dispuestas a aceptar en forma pasiva y en silencio. Esta jornada internacional, y la inmensa movilización en Montevideo (con réplicas en varias ciudades del interior del país) marcan un punto de inflexión en la lucha de las mujeres. No solo fue la más concurrida (hasta ahora eran marchas importantes de algunas miles de mujeres), sino una de las más importantes en la historia de nuestro país, comparable con las 400mil personas movilizadas a la salida de la dictadura en aquel histórico “Río de Libertad”.

 

A esto se le suma que la dirección del PIT-CNT (que nunca había convocado un paro para esta fecha), debió hacerlo ante la presión de la lucha de las mujeres, e incluso algunos sindicatos como FENAPES decidieron parar todo el día. Sin dudas, un gran triunfo de las mujeres trabajadoras.

 

Aplaudimos y saludamos esta gran movilización que mostró de forma categórica que las mujeres trabajadoras, las estudiantes, las jubiladas, están dispuestas a luchar por sus derechos y contra la violencia machista. Es de esta manera, con organización desde abajo y movilización que podremos lograr nuestros reclamos, como históricamente lo hemos hecho con cada derecho. ¡Nunca nos regalaron nada!

 

¡Profundicemos y démosle continuidad a esta lucha!

 

¡Abajo la política económica del gobierno que golpea especialmente a la mujer trabajadora!

 

Desde Izquierda Socialista de los Trabajadores, llamamos a seguir en las calles, para darle continuidad a esta pelea y para que no quede únicamente en una movilización aislada. También sostenemos que hay que exigirle a la dirección del PIT-CNT que convoque un paro de 24hs, contra los recortes en el gasto social y contra la política económica del gobierno del Frente Amplio que contrario a su discurso, favorece a los que más tienen mientras nos pone pautas de rebaja salarial, nos recorta el presupuesto público y no garantiza la estabilidad laboral de las obreras de Fripur, de Fanapel, y de todas las empresas que están despidiendo. Esta política económica del FA (apoyada por blancos, colorados, el partido independiente y Novick, más allá de las confrontaciones para la TV), golpea especialmente a las mujeres trabajadoras. Este paro que exigimos a la dirección del PIT-CNT, debe ir acompañado de asambleas y movilización, junto a todos los colectivos de mujeres, y todas las organizaciones que apoyen esta lucha.

 

Debemos convocar asambleas en los sindicatos, centros de estudiantes y en los barrios, donde participemos todas las mujeres junto a nuestros compañeros varones para unificar las luchas y colocar nuestras reivindicaciones como mujeres trabajadoras como parte central de esos reclamos: necesitamos guarderías, comedores, lavaderos públicos, socializando de esta forma el trabajo doméstico al que actualmente estamos sometidas las trabajadoras y las pobres. Necesitamos luchar para terminar con la desigualdad salarial, que la patronal y el Estado utilizan para tenernos como mano de obra barata.

 

Necesitamos de forma urgente, que la atención psicológica, legal y de contención funcionen las 24 horas del día en dependencias del MIDES y de las intendencias, donde se pueda acudir todos los días de la semana, con el personal adecuado, con varios centros por barrios a los que las mujeres puedan acudir de forma rápida y cercana. Estos lugares deben brindar viviendas dignas donde las mujeres violentadas puedan quedarse, además de ofrecer salidas laborales para comenzar a revertir su situación.

 

De esta forma podremos comenzar a responder en serio a esta emergencia que vivimos las mujeres, y no como sucede actualmente, donde la dependencia económica y los obstáculos que tenemos las mujeres, nos restringe a cada paso. Por otra parte, las denuncias deben ser tomadas directamente por los juzgados de familia, y no por la policía, una de las instituciones más corruptas y machistas en la que las mujeres solo encuentran más resistencias, obstáculos y violencia (recordemos que una gran parte de los hombres violentos provienen de las filas policiales).

 

Para todo esto, es necesario destinar un presupuesto acorde a la emergencia que vivimos las mujeres, donde el año pasado 29 fueron asesinadas según cifras oficiales, y donde se recibieron más de 30mil denuncias por violencia doméstica.

 

El gobierno del Frente Amplio, que realiza bonitos discursos sobre la igualdad, ha tomado el camino opuesto y realiza acciones que van a contramano de ese discurso: paga la deuda externa a los buitres que nos saquean, exonera de impuestos a las grandes patronales (que luego nos despiden!), mientras recorta el gasto social, privatiza mediante PPP la salud y la educación pública (nuevamente, afectando de forma particular a las mujeres trabajadoras) dejando un escasísimo presupuesto para combatir la violencia machista.

 

Pero dinero para atender esta emergencia hay: deben salir de impuestos progresivos al capital y del no pago de la deuda externa. Estas medidas solo los lograremos con una gran lucha organizada desde abajo, a la cual desde IST te invitamos a sumarte. ¡Profundicemos la pelea hasta conquistar nuestros derechos! ! Exijamos presupuesto urgente para combatir la violencia machista! 

 

Esta histórica movilización colocó como ninguna en primer plano, en cada rincón del país, el problema de la opresión y explotación que sufrimos las mujeres trabajadoras. Ahora tenemos la gran tarea de continuar esta importantísima batalla que tenemos por delante, y para la cual hemos demostrado sobrada capacidad para salir a luchar.