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Nuevas amenazas...vieja impunidad

Derechos Humanos:

Nuevas amenazas…vieja impunidad

El año pasado sucedió el robo en la facultad de Humanidades del material de investigación sobre los desaparecidos durante la última dictadura militar. Allí quienes robaron dejaron una amenaza: un mapa con los domicilios marcados de investigadores y activistas de los Derechos Humanos. Posteriormente se encontraron archivos en el domicilio de Elmar Castiglioni, ex jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia durante la dictadura militar; que comprueban que hasta hoy continúan las infiltraciones, los seguimientos, escuchas clandestinas en sindicatos, organizaciones sociales, activistas y partidos de izquierda. En enero de este año, fue la farsa de los juicios en Roma, la justicia patronal italiana dejó sin condena a los militares uruguayos que formaron parte de la coordinación en el llamado Plan Cóndor, que llevó a miles de personas a la desaparición, torturas y asesinatos, entre ellos a ciudadanos italianos. El pasado miércoles 15 de febrero, un comando denominado “Pedro Barneix”*, amenazó a activistas de DDHH, personalidades políticas e incluso al Ministro de Defensa Jorge Menéndez.

¿Por Qué Suceden Estos Hechos?

Es que los nostálgicos del golpismo y la tortura se mantienen totalmente impunes y en libertad a más de treinta años del restablecimiento de las libertades democráticas. Eso les permite amenazar, espiar a militantes de izquierda, políticos y organizaciones de DDHH, ya que el aparato represivo y de inteligencia no se ha desmantelado, sino que contrariamente todos los gobiernos lo han reforzado. De dirigentes Colorados y Blancos, que han sido incluso como en el caso de Bordaberry defensores de estos golpistas y asesinos, nadie se sorprende. Pero cuando subió el Frente Amplio en el 2005 muchos compañeros abrigaron esperanzas en que el gobierno progresista podría terminar con la impunidad.

Sin embargo pasaron los años y apenas una decena, de las centenas de asesinos, torturadores y golpistas, se encuentran detenidos. Pero en una cárcel especial, una cárcel VIP, como lo es Domingo Arena y nos enteramos por la prensa que estos violadores de DDHH continúan incluso cobrando sus jubilaciones de privilegio de más de 100 mil pesos.

Es que el FA, que fue parte del llamado Pacto del Club Naval a la salida de la dictadura, ha tenido una política de dar “vuelta la página”. Para ello Tabaré Vázquez realizó un acto de conciliación, el 19 de junio de 2007, que lo llamó “nunca más uruguayos contra uruguayos” y allí se abrazó con Pedro Bordaberry como muestra de su voluntad de olvidar el pasado. Luego en el gobierno de Mujica, con la mano de Víctor Semproni, lograron mantener la Ley de Caducidad, y así evitar que se investigue todas las desapariciones, torturas y arrestos durante la dictadura. Fue también Mujica quien propuso dejar libres a los pocos torturadores y asesinos detenidos en Domingo Arena porque “estaban viejitos”. 

Nuevas amenazas, vieja impunidad

Las nuevas amenazas de hoy, son producto de la política de pacto e impunidad mantenida por el FA. El general Pedro Barneix fue director de inteligencia militar durante el gobierno de Jorge Batlle, pero luego en 2005 el gobierno de Vázquez y el FA lo integró a la Comisión que investigaba el tema de los desaparecidos. Barneix fue uno de los pocos casos investigados por la justicia y se lo halló responsable de tortura y asesinato de un militante comunista. Centenas de violadores de los DDHH continúan libres, el comando “Barneix” y sus amenazas de muerte son una muestra de a donde nos ha llevado la política de pacto, conciliación e impunidad.

 

 

Que el PIT CNT Convoque un Paro de 24hs, con una gran movilización junto a todas las organizaciones de DDHH

El aparato represivo de la dictadura se mantiene intacto y ahora incluso se le han brindado más herramientas para espiar, como por ejemplo “el Guardián”. El gobierno del FA sigue aún después de todos estos hechos, aferrado al pacto con los militares golpistas. La justicia de los patrones sólo ha servido para meter presos a los ladrones de gallinas. Los trabajadores, la juventud, los militantes por los DDHH si queremos acabar con esta impunidad no sólo debemos movilizarnos el 20 de mayo. Debemos poner en marcha un plan de movilizaciones, comenzando por la exigencia al PIT-CNT de que convoque ya a un paro de 24 horas con asambleas en las que participen las organizaciones de DDHH y definir una gran lucha para derrotar la impunidad.  

*Pedro Barneix, general retirado, se suicidó en 2015 al ser procesado por la tortura y muerte del militante Comunista Aldo Perrini en 1974.

 

 

 


Jurados Populares

Esta justicia patronal ha dejado en evidencia su supeditación política al gobierno de turno. El pacto de impunidad con los golpistas que mantienen los partidos Blanco, Colorado, el FA, el Partido Independiente y Novick, ha tenido su expresión en esta justicia que actúa atada al gobierno de turno. Una gran muestra de este sometimiento y de falta de independencia son las centenas de golpistas, torturadores y asesinos que aún hoy se mantienen impunes, robando, amenazando y espiando. Los trabajadores, estudiantes, militantes de DDHH, debemos retomar la vieja lucha por Juicio y Castigo y la conformación de jurados populares. Hay que luchar por la conformación de tribunales populares que estén integrados por los Organismos de derechos Humanos, los sindicatos y los familiares de las víctimas de la dictadura. Deben ser juicios orales y públicos donde se aplique la inversión de la carga de prueba, es decir, todos los militares y civiles que participaron de la dictadura son culpables hasta que demuestren su inocencia. Cláusulas como esta fueron aplicadas en los Juicios de Nüremberg para juzgar los crímenes del nazismo.